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Susana siente la necesidad de ser humillada
Fecha: 15/09/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: piesitos, Fuente: TodoRelatos
... necesitando descansar. –Hola, mi Ama. –dijeron ambas, arrodillándose ante ella, y besar sus zapatos como humildes perras en celo. –Muy bien, así me gusta, esclavas. –respondió Clara, mientras dejaba que le besaran sus zapatos, y haber un asiento al lado, se sentó, dejando que tanto Isabel como Sonia, lamieran la suela de sus zapatos, limpiándoselas. –Ya es suficiente, esclavas. –dijo Clara, quitándose la correa y doblándola, comenzó a darles azotes en sus traseros, pegando varios gemidos de dolor, comenzando a sentir placer. –¡Aaah, Aaah, Aaah! –gemían de dolor. –¡Mmm, Mmm, Mmm! –gemían de placer. Hasta que después de darles unos 25 correazos en sus culos, soltando sus fluidos vaginales, manchándose sus medias y sus faldas, gimiendo de placer, las dos putas zorras, se corrieron de placer, sintiendo cada latigazo de su correa. –¡Aaah, Aaah, Aaah! –gemían de dolor. –¡Mmm, Mmm, Mmm! –gemían de placer. –¡Aaah, Aaah, Aaah! –gemían de dolor. –¡Mmm, Mmm, Mmm! –gemían de placer. –Ya podéis iros a vuestra puta casa, y ya os diré cómo vestiros y que llevar puesto, esclavas. –dijo Clara. –Si, mi Ama, muchas gracias. –respondieron las dos, jadeando de placer, y de dolor. Las dos se fueron caminando, pensando en las palabras de su Ama. No sabían lo que iba a ordenarles o cómo iban a ir vestidas, estando algo nerviosas y alteradas por esos momentos de excitación, notándose las manchas de sus fluidos vaginales en sus piernas y en sus faldas, sintiéndose muy cerdas y ...
... asquerosas. Clara se subió en el coche, una vez que el encargado lo sacaba a la puerta del depósito de la policía. En pocos minutos, llegó a su casa, encontrándose en casa con Susana, la cual, estaba mirando la televisión. –Hola, ¿Ya te han dejado sacar el coche? –preguntó Susana. –Hola, Susana. –respondió Clara. –Sí, ya me lo has dado. –dijo Clara, dejando sus cosas y tumbándose en el sofá, mientras se descalzaba y se ponía cómoda, estirando los dedos de sus pies y moviéndolos, mientras veía la televisión. –Guay, estupendo, Clara. –dijo Susana, mirando sus bonitos pies con disimulo. –Han sido muchas emociones desde ayer. –dijo Susana. –Ya, no me imaginé que todo se complicase tanto. –respondió Clara. –Pero, mira el lado bueno, he sometido a dos putas zorras de mierda, y me han pagado la fianza del coche, así que, me ha salido redondo. –dijo Clara. –Pues, sí. –dijo Susana, haciéndose un silencio. –Oye, puta zorra. –dijo Clara, usando el teléfono móvil en mano. –Si, mi Ama. –respondió Marta. –Por tu culpa, nos detuvieron, así que ya sabes el castigo que te espera, esclava. –dijo Clara, mientras Marta tragaba saliva, y Susana, escuchando la conversación, se excitase, mirándola y observando sus pies como se movían. No entendía lo que sucedía, pero desde el día anterior cuando conocieron a Marta, su vida y la de sus compañeras, había cambiado. A Susana, le daba morbo, excitación y también, sentía mucha vergüenza y tenía miedo de decírselo a su ...