1. ¿Has dicho que te folle el culo, tita?


    Fecha: 15/09/2026, Categorías: Incesto Autor: Quique, Fuente: TodoRelatos

    ... voz, le preguntó:
    
    -¡¿Qué coño haces?!
    
    Divina reconoció la voz.
    
    -¡Abel!
    
    El rubio, también con su voz. de dijo al moreno:
    
    -¡Ya la cagaste!
    
    Divina iba de sorpresa en sorpresa.
    
    -¡Raúl! ¡¡La madre que os pario!!
    
    El moreno dijo con su voz:
    
    -Esa es tu hermana.
    
    Abel le quitó la venda y Divina vio a sus sobrino. Le supo bien que fueran sus sobrinos.El miedo que había sentido hasta ese momento, despareció. Abel le dijo a Raúl:
    
    -¿La follamos ya?
    
    -Ya la debimos haber follado antes.
    
    Al hablar entre ellos de follarla, Divina quiso saber con que la drogaran.
    
    -¿Qué me habéis dado para que mi cuerpo esté como está?
    
    Le respondió Raúl:
    
    -Un afrodisíaco chino.
    
    Abel cogió otro vibrador y se lo pasó por el contorno de las tetas.
    
    -¿Qué he hecho yo para merecer esto?
    
    -Estar muy buena.
    
    -¡Soy vuestra tía, golfos!
    
    -También eras tía de Darío cuando follaste con él.
    
    -¡Puto chivato! ¿Si lo sabíais, a que vino fingir que erais dos ladrones y a darme el afrodisíaco?
    
    -Darío nos dijo que tenías la fantasía de hacerlo con dos hombres, el resto fue pura imaginación.
    
    -Os habéis pasado con la imaginación. Soltarme, esta no es manera de hacer las cosas.
    
    Raúl le dijo:
    
    -Luego te soltamos.
    
    Abel le pasó el vibrador por las areolas y después por los pezones, se lo pasó con mucho tino, rozando primero y luego haciendo pleno contacto. Raúl le lamió el ojete, sin llegar a meterle la lengua dentro, y mientras lo hacía se masturbó. Al rato ...
    ... Divina dijo:
    
    -¡No sigas follando mi culo con tu lengua no sigas, no sigas, no sigas, no sigas...!
    
    Siguió y Divina se corrió. Al correrse salieron cantidad de jugos que Raúl se tragó, mientras se corría en su mano.
    
    Poco más tarde, Abel y Raú se desnudaron dándole la espalda a Divina. Cuando se voltearon la mujer vio dos pollas perfectas, ni grandes ni pequeñas, ni gruesas ni delgadas, empalmadas y descapulladas.
    
    Raúl le lamió los pezones. Abel le lamió el coño, luego vino una segunda lamida y una tercera, y con ella llegaron los gemidos.
    
    Abel fue acelerando lamida tras lamida. Cando se iba a correr, Raúl, que debía ser adicto a los jugos, apartó a su hermano, se la mamó y Divina le dio en la boca una espectacular corrida.
    
    Al acabar de correrse, le dijo Raúl:
    
    -Ahora vamos a follarte como es debido y tú vas a entregarte sin reservas.
    
    Divina, que tenía unas ganas locas de follar con sus sobrinos, respondió:
    
    -¡Qué remedio! Soltarme.
    
    La soltaron. Divina se puso en pie e hizo estiramientos de brazos y de piernas y ya se tiró al monte.
    
    -¿A Quién voy a desgraciar primero?
    
    Abel se puso un condón que había cogido en su pantalón, se echó lubricante en la polla y se colocó detrás de ella. La inclinó, le echó la mano izquierda a la cintura, le metió dos dedos de la derecha en el coño y le clavó la polla en el culo, muy suavemente.
    
    -Así, así, así, así, así, despacito.
    
    Le dio suave al principio y luego, masturbándola, le dio lo que no está en los ...
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