1. Capítulo 6 - La línea entre amor y acero


    Fecha: 17/09/2026, Categorías: Lesbianas Autor: Pagina y Silencio, Fuente: TodoRelatos

    Coliseo Nacional – Sala de reuniones del equipo militar – 07:14 hrs
    
    La luz blanca del lugar parecía más cruda que nunca. Todos estaban en silencio. Solo se oía el roce de las chaquetas de calentamiento y el chasquido de una carpeta abriéndose. El coronel Salaverria caminaba de un lado a otro como si estuviera frente a un pelotón antes de una operación de guerra.
    
    —Escúchenme bien —dijo finalmente, con esa voz que no aceptaba réplica—. Hoy no estamos aquí únicamente por una medalla. Esta final no es un simple combate.
    
    Sus ojos se posaron en Emily. No con dureza, sino con algo peor: expectativa.
    
    —Hoy es la posibilidad real de que una atleta nacional obtenga el pase olímpico directo por primera vez. ¿Saben lo que significa eso para esta federación? ¿Para el país?
    
    Hubo un murmullo breve, incómodo.
    
    —Y tú, Hernández —dijo, sin rodeos, con el índice señalándola como si fuera un blanco militar—, no tienes opción. Esta vez vas a ganar. No repitas el error de hace cinco años, ni mucho menos el de hace unos días.
    
    Emily alzó la vista, contenida. El corazón le latía con una furia familiar. Sabía perfectamente a qué se refería. El torneo posterior a la muerte de Marcela. Aquella vez en la que compitió en automático, ganó... y luego desapareció, y luego se quedó paralizada frente a Charlotte.
    
    —La última vez te quebraste y te retiraste como una cobarde —continuó el coronel, sin piedad—. Dos años tirando a la basura tu potencial. ¿Para qué? ¿Por una muerte? ¿Acaso ...
    ... lograste cambiar algo con eso?
    
    La pregunta le rozó como una hoja afilada, Emily no pestañeó. No respondió, sabía que si lo hacía, la furia, el dolor o quién sabe qué otro veneno podía escapársele por los ojos.
    
    —Regresaste solo porque tu padre te obligó. Aun así, el país volvió a confiar en ti. ¿De qué sirvió? si hace un par de días te bloqueaste, no decepciones a nadie otra vez. Hoy no luchas por ti. Luchas por nosotros. No tienes otra opción, ganar es tu deber.
    
    Guardó silencio. Cerró la carpeta y se dirigió a la puerta.
    
    —Prepárense. La final será en dos horas. Y tú, Hernández... si esta vez no ganas, no vuelvas a este equipo.
    
    La puerta se cerró tras él. La sala quedó congelada en un silencio helado. Emily respiró hondo. Sus compañeros la evitaron con la mirada. Nadie se atrevía a decir nada, ni siquiera Emily que tragó en seco. No por temor a perder... sino a que ganar significara seguir siendo alguien que no reconocía.
    
    Zonas exteriores del coliseo – 08:47 hrs
    
    Ya vestida para calentar, con la chaqueta abierta y el florete colgado a la espalda, Emily caminaba por uno de los pasillos cercanos a la zona de calentamiento. Su mente era un remolino de frases del coronel, imágenes del pasado y la sombra inconfundible de Marcela.
    
    Fue entonces cuando vio a Charlotte.
    
    Sola. Sentada en un banco de concreto, ajustando las cintas de su zapatilla. Parecía tranquila, aunque Emily sabía que eso era solo fachada. El corazón de una esgrimista antes de una final siempre ...
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