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Capítulo 6 - La línea entre amor y acero
Fecha: 17/09/2026, Categorías: Lesbianas Autor: Pagina y Silencio, Fuente: TodoRelatos
... sintieron. Emily respiró hondo. No dijo nada. Pero tampoco se alejó. —Además, recuerda: yo estaré ahí contigo —Una pequeña sonrisa de tranquilidad posó en los labios de Emily. —Nos vemos en la pista —dijo Charlotte, con un hilo de emoción contenida. —Sí —respondió Emily, por fin—. Esta vez... estaré presente. Le soltó la mano y las dos clavaron sus miradas la una en la otra. No como rivales. No como compañeras. Sino como dos mujeres que, sin saberlo, habían estado entrelazadas por años a través de la memoria, la admiración... e incluso la herida. Mientras se alejaban en direcciones opuestas, el cielo comenzaba a despejarse sobre el coliseo. El sol, tímido, asomaba entre las nubes. No era un día común. Ese combate no solo decidiría si Emily iría a los Juegos Olímpicos. También pondría en juego algo mucho más peligroso para ella: la posibilidad real de volver a sentir. Coliseo Nacional – Pista central – 09:55 hrs Los focos del coliseo apuntaban como lanzas de fuego sobre la pista metálica. El silencio era casi sagrado. Ni los pasos de los jueces ni el murmullo del público lograban romperlo del todo. En un extremo, Charlotte ajustaba su careta. Su respiración era rítmica, medida, pero sus manos temblaban apenas. No por miedo, más bien por lo que estaba en juego. No una medalla. No el pase olímpico. Era Emily. Del otro lado, Emily parecía una estatua. La malla impecable, la postura erguida, el florete sostenido como una extensión de su ...
... brazo. Pero debajo de la chaqueta, su corazón palpitaba como si fuera a romperle el pecho. Esta vez, no tenía dudas: estaba completamente presente, y con el collar con el anillo que le pertenecía a Marcela dentro de su traje, sentía que ella estaría presente. El anuncio del juez resonó. —Combate final. Primer asalto. Se saludaron. El toque de sus floretes fue casi un susurro entre los metales. Luego vinieron los pasos hacia atrás. La señal. El inicio. ¡En garde! ¡Pret! ¡Allez! Charlotte se lanzó con velocidad. Emily la recibió con firmeza, bloqueando el primer toque. Pero ya no era la Emily del poule, que parecía perdida. Esta era ella, concentrada, feroz, viva. Los primeros intercambios fueron veloces, tensos, limpios. El marcador avanzó punto a punto. 2-2. 3-3. 5-5. Cada toque era una danza peligrosa. Cada respiración, un eco de algo más profundo que el deporte. En uno de los puntos, Charlotte se adelantó y Emily cayó hacia atrás, rodando para evitar el toque. Al levantarse, sonrió. Una sonrisa leve. De esas que no mostraba desde hacía años, estaba disfrutando la pelea, su corazón acelerado por la emoción del encuentro. Charlotte la vio. Y también sonrió. Había vuelto. Emily había regresado. Lucía, desde la grada reservada para el cuerpo técnico, apretó los puños. Sus ojos brillaban, porque por fin veía a su amiga... completa. Pero el combate no se detenía. Emily cambió el ritmo. Ahora presionaba. Su velocidad se volvía casi implacable. ...