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Capítulo 6 - La línea entre amor y acero
Fecha: 17/09/2026, Categorías: Lesbianas Autor: Pagina y Silencio, Fuente: TodoRelatos
... Charlotte retrocedía, pero sin ceder. No iba a ganar por nostalgia. Iba a ganar con dignidad, o no lo haría. 8-8. 9-9. 10-10. Quedaban treinta segundos del primer tiempo. Un solo toque más. Ambas estaban jadeando, cubiertas de sudor, los guantes manchados de tensión. Emily observó los ojos de Charlotte tras la malla. Esa mirada miel, ese resplandor... no era el de Marcela. Era único. Era suyo. —¿Estás lista? —preguntó, por primera vez rompiendo el silencio. —Siempre —respondió Charlotte. Y se lanzaron al mismo tiempo. El choque fue limpio, brutal, elegante. Una coreografía entre el dolor y la esperanza. El sonido del toque fue claro. Uno de los foquitos del marcador se iluminó. TOUCHÉ. Ambas se quedaron quietas. Luego miraron hacia el juez. Silencio. El punto fue para Emily. Final del primer tiempo. Ambas bajaron la guardia. Se quitaron las caretas al mismo tiempo. Y entonces ocurrió algo que no estaba en el reglamento. Charlotte dio un paso hacia ella. Y sin decir nada, la abrazó. Emily se quedó rígida un instante. Luego, muy despacio, correspondió el gesto. Su frente se apoyó sobre el hombro de Charlotte, sintiendo algo que no recordaba haber sentido desde que el duelo empezó: una rendición sin herida. No estaban peleando por ser mejores. Estaban peleando por merecerse. Desde el palco técnico, Lucía apretó los labios, observando la escena. Por años, había visto a Emily levantar trofeos, despedirse de compañeros, fingir ...
... emociones. Pero ese gesto... no era fingido. Había ternura. Había vida. Por primera vez en tanto tiempo, su amiga no parecía sola. —Nunca pensé verlo otra vez —susurró, como si hablase solo para ella. Pero no todos lo tomaron igual. Desde la zona militar, el coronel se puso de pie con gesto adusto, y su voz, aunque no fue a gritos, se sintió como una orden. —Mayor Hernández, ¡esto no es una función de teatro! ¡Concéntrese en el combate! Emily giró apenas el rostro hacia él. Se quitó la careta por completo. Su voz fue tranquila, firme, sin una gota de insolencia: —Estoy concentrada, mi coronel. Por eso estoy aquí. Y si gano hoy... será por mí. No por usted, ni por lo que cree que debo ser. El hombre no dijo nada más. Su mandíbula se tensó, pero no pudo contradecirla. Charlotte sonrió llena de orgullo al escucharla decir eso. Lo mismo hizo Lucía, aunque disimuló para que el coronel no lo notara. Ambas volvieron a sus posiciones para tomar aire, calmar los nervios y también los corazones. Ese abrazo había sido más que un simple gesto. El segundo tiempo dio inicio. Marcador: 11-10. Ventaja para Emily. Ambas volvieron a la pista. Sus rostros eran distintos. No había rastro de odio ni rivalidad. Solo respeto... y una voluntad férrea. Charlotte ajustó su guardia. Había notado algo en Emily: estaba atacando distinto. El ritmo, el ángulo, incluso los pasos. No era su estilo habitual. ¡Allez! El siguiente intercambio fue feroz. Charlotte se adelantó, ...