1. La Puta de la Universidad - Parte 1


    Fecha: 19/09/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Sofia Rivero, Fuente: TodoRelatos

    ... adelante—. Podría hacer una excepción.
    
    Oxana alzó la vista, esperanzada.
    
    —¿En serio?
    
    —Claro —respondió él, deslizando una mano hacia su cinturón—. Siempre y cuando… seas una buena niña.
    
    El sonido del cierre al bajarse fue como un disparo en el silencio de la habitación. Oxana lo miró, paralizada, comprendiendo demasiado bien lo que le pedía.
    
    "¿En serio voy a hacer esto? ¿Voy a venderme por una beca?"
    
    El decano no tenía prisa. Sabía que ella no tenía opciones. Y Oxana lo sabía también.
    
    Sus rodillas tocaron el suelo antes de que su mente terminara de procesarlo. El peso de la decisión la aplastaba, pero el miedo a perderlo todo era más fuerte.
    
    —Así me gusta —murmuró el decano, mientras sus dedos se enredaban en su cabello—. Una buena niña… obedece.
    
    Oxana cerró los ojos, tratando de desconectar su mente de lo que estaba a punto de suceder. Pero sabía que, a partir de ese momento, nada volvería a ser igual.
    
    El suelo de madera era frío bajo sus rodillas, pero el calor de la vergüenza le quemaba la piel. Oxana apenas podía creer lo que estaba haciendo, pero el instinto de supervivencia, la necesidad desesperada de conservar su beca, la mantenía allí, arrodillada frente a ese hombre que la miraba con ojos hambrientos.
    
    —No te quedes ahí como una estúpida —gruñó el decano, deslizando su mano hacia atrás para agarrarla por el cabello—. Abre esa boquita y demuestra que vales algo.
    
    Ella tragó saliva, sintiendo el nudo en la garganta, pero ...
    ... obedeció. Sus labios, suaves y carnosos, se separaron con reluctancia, y el aire se le cortó cuando el miembro del decano, ya erecto, rozó su boca. El contraste era grotesco: ella, joven, piel de porcelana, labios húmedos y mirada asustada; él, viejo, piel cetrina marcada por manchas de la edad, el vientre flácido y un olor a colonia barata mezclado con sudor.
    
    "¿Cómo puede excitarme esto? ¿Por qué mi cuerpo responde?"
    
    Pero lo hacía. A pesar del asco, del miedo, de la humillación, un calor húmedo se extendía entre sus piernas. El poder que él ejercía sobre ella, la degradación misma de la situación, le provocaba una excitación perversa que no podía controlar.
    
    —Así… —susurró él, hundiendo sus dedos más fuerte en su pelo—. Eres una putita, ¿verdad? Una niña estudiosa por fuera, pero por dentro solo quieres que te usen.
    
    Oxana cerró los ojos, pero no pudo evitar un gemido ahogado cuando la cabeza de su miembro rozó su lengua. El sabor era salado, invasivo, y sin embargo, su boca se llenó de saliva, preparándose instintivamente.
    
    —Más hondo —ordenó él, empujando su cadera hacia adelante.
    
    Ella tosió cuando la punta golpeó su garganta, las lágrimas asomando de nuevo. Pero el decano no se detuvo. La usó con brusquedad, moviéndose hacia adelante y hacia atrás, cada embestida más profunda que la anterior.
    
    —Mírame —exigió, tirando de su cabello para forzarla a alzar la vista—. Quiero ver esos ojos llorosos mientras te tragas mi verga.
    
    Oxana obedeció, sus pupilas verdes ...
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