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Mi jefe don Ernesto se folla a mi esposa 9
Fecha: 21/09/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Latintaboo, Fuente: TodoRelatos
... movimientos suaves, casi delicados, respirando por la nariz, sus manos se apoyaban en los muslos de él para sostenerse mientras su cuerpo se mecía con ese ritmo natural que tan bien conocía, sus ojos nuevamente se alzaron por un instante, buscando su reacción, y don Ernesto le respondió con un suspiro largo y profundo que se le escapó entre los dientes -uff… culona… estás hecha pa esto- dijo, acariciándole el cabello con los dedos gruesos- Cinthya respondió con un leve sonido, uno que no supe si era un gemido o un intento de hablar, pero no se detuvo, se acomodó mejor, inclinándose con más libertad, como si la emoción del principio se estuviera deshaciendo, como si ahora quisiera que ese momento nunca termine. -AHHM ¿ASÍ ESTÁ BIEN DON ERNESTO MM? -preguntó sacando la gruesa verga de su boca, apenas apartándose para mirarlo. -Más que bien, culona… lo haces muy rico… no pares- respondió él, mirándola con los ojos entrecerrados, y con una sonrisa repugnante, como si ya estuviera al borde. Ella sonrió, levemente, y volvió a tragarse la vara de carne, con más profundidad, no le importaba la dificultad ella lo hacía con total entrega. -lo haces muy bien mamasota ahh sigueee-continuó don Ernesto, bajando la voz. ¿te gusta mamarlo, nalgona? ¿ te gustan nuestras vergas? Ella volvió a detenerse por un instante, lo justo para mirarlo con las mejillas encendidas y decir: -SIII ME GUSTA MMH!.. ME ENCANTA SU VERGA DONNN- mientras se lo metía otra vez a la boca y ...
... succionaba con desenfreno. Don Ernesto no se pudo controlar más ante tales declaraciones de Cinthya, la tomó de su cabello con fuerza y empezó a follarle la boca con desesperación, las violentas arremetidas hacían que Cinthya se atragantara más, sus quejas así lo hacían parecer, pero en ningún momento hizo algún movimiento para quitarse a su verdugo, sus tetazas se bamboleaban al ritmo de las arremetidas del viejo y su rostro de princesa se tornaba rojo por la falta de aire. -haa culona, asi chúpalo toda esta verga es para ti! -vociferaba el viejo. -jajaja tranquilo compadre deja que la mamasota descanse- decía don Mario riendo al ver a Cinthya. Fue por eso que Don Ernesto terminó con el “martirio” de mi esposa. El viejo se recostó en el sofá mientras ella recuperaba el aliento, ella se quedó de rodillas mientras seguía respirando fuerte, en sus labios se dibujaba una sonrisa, a pesar de lo violento que fue el viejo ella aún sonreía, se acomodaba el cabello que había quedado desordenado por culpa de mi jefe. -ya culona vente pa acá, deja de descansar- ordenó el viejo mientras se terminaba de quitar lo que le quedaba de ropa y le tendía la mano. Cinthya obediente se levantó y le dio la mano para ser guiada. -lo siento compadre, pero, ya te regalé la primera mamada de la culona- le decía a don Mario quien solo los veía y aceptaba lo dicho manteniéndose en su lugar. Ella era guiada y le regaló una sonrisa a don Mario para que aguantara. Ella ya estaba encima de ...