-
Economista y prosti (2)
Fecha: 22/09/2026, Categorías: Primera Vez Autor: Dessert3, Fuente: CuentoRelatos
... siempre, la ensalivó y me ensartó en cuatro. Un poco más de vaivén, mientras me sujetaba y me pajeaba clítoris y nuevamente la deliciosa sensación del semen en mi concha. Una sensación deliciosa, del semen de un entraño (ya no tan extraño). ¡Lo que me perdí durante años! Cada pija y cada acabada son diferentes, cada uno me la mete a su manera. En cada polvo me acaban más adentro o casi en puerta. ¡Y todo me gusta! Nos besamos, obvio, nos lambeteamos los cuerpos de arriba a abajo, y casi sin darnos cuenta nos dormimos. Sobre las cuatro a.m. Me despertó Ricardo, acariciando mis tetas. Excitado, me llevó una mano a su entrepierna y vi que había despertado duro, a coger otra vez. Le susurré que quería que viniera Tommy para hacer algo muy lindo. Accedió sin preguntar. Llamé a Tommy, y al instante vino, desnudo y de poronga erecta ja ja. Me encontró tirada sobre el cuerpo de Ric, disfrutando piel a piel. Mi concha y culo expuestos. Les dije que los quería a los dos dentro de mi. ¿Doble? Dijeron casi al unísono. -Sí, doble en la concha, quiero probar. Me puse en cucharita, sobre mi costado derecho. Tommy por atrás me la metió casi sin aviso ni previa, pleno de excitación. Fue el turno de Ric, se acostó de frente a mi, y comenzó a tratar de ...
... metérmela. No entraba, la ensalivó y despacito volvió a empujar, para que deslizara dentro de mí y rozando el miembro de Tommy. Maravillosamente fue entrando, muy de a poco, se movían y cada vez entraba un poco mas. Finalmente, las dos vergas adentro, una delicia, aunque sentía que iba a explotar. Los sentía ir y venir, ellos se sentían entre sí, les encantó. Y el primero en no aguantar fue Tom. Sin timidez alguna acabó en mi concha y frotándose con el pene de Ric. Dos minutos después Ric depositó en mi lo poco de leche que le quedaba. Se salieron. Ni que decir, me dieron la chuponeada del año y yo les devolví las atenciones con buenas chupadas. Nada quedaba por hacer, quedarnos un rato acostados, jugar y desayunar en gran forma. Por un compromiso que tenía previamente, Ricardo debió marcharse a las 11. Y nosotros lo hicimos de tarde. Fue el final de un comienzo extendido de mi ampliación de horizonte sexual; comenzamos el viernes de noche y terminamos el domingo en la maña. Y eso con Ric despidiéndose con un “hasta muy pronto” después de manosearme las tetas al lado de su camioneta cuando estaba por partir. Ahora, nos quedaba por delante hacer crucero con mis suegros y al regreso, tratar de conseguir clientes como puta de clase alta. ¡Novio ya tengo! Ja ja.