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Desvirgando el culo a pilar
Fecha: 23/09/2026, Categorías: Confesiones Autor: Luis, Fuente: TodoRelatos
... pequeños y pezones casi lisos. Culos pequeños pero respingones y la única diferencia eran sus coños. La hija, totalmente depilado, con pequeños labios y muy apetecible, y la madre con una mata de pelo moreno bien arreglado que escondía todo. Paloma, la madre puso su talla a un par de metros nuestros, pero Pilar, la hija, compartió el mandala con nosotros. Bien pegada a Marta, se pusieron crema en la espalda, piernas y culo, dedicándole un buen masaje de crema entre las piernas a mi mujer que me confesó que se llegó a mojar. Estando mi mujer tomando el sol de espalda y yo boca arriba, pude observar de reojo bajo las gafas de sol, como la hija no paraba de mirar mi poya, que ya se estaba empezando a pasar de morcillona y presentaba una erección casi completa. A tanto llegué, que opté por darme la vuelta para no llamar la atención, sobre todo a su madre. Después de comer de picnic, la madre volvió a su toalla y se quedó dormida. Mi mujer aprovechó para ver hasta donde podía llegar Pilar. En ese momento no teníamos a nadie que nos pudiera incomodar, así que le pidió, haciéndose la vaga, si me podía dar crema por detrás. Aceptó encantada, miró a su madre roncar sobre la toalla, y se sentó sobre mis piernas. Me dio un masaje con la crema en la espalda sin parar de rozar su coño contra mí. Eramos los cazadores cazados. Pilar miraba a Marta como pidiéndole permiso y mi mujer le daba la aprobación con su mirada. Empecé a sentir su humedad en mi pierna, mientras ella pasó de mi ...
... espalda a mi culo. Se levantó un poco y me hizo separar las piernas. Noté como me daba crema entre las piernas, el ano, el perineo y parte de mis depilados huevos. Marta nos miraba recostada de lado, mientras Pilar vigilaba a su madre de reojo. Me hizo levantar el culo, untó su mano de crema y la metió entre mis piernas, Recorrió con su mano los 19 cm. de mi dura poya, empezándola a pajear con suavidad mientras mi mujer no perdía detalle. Pero su madre parecía despertar por lo que Pilar se retiró a su toalla diciéndole mi mujer si le apetecía terminar lo empezado en el hotel. Ella asintió con la cabeza y dijo de pensar algo con su madre para estar libre. Estuve buen rato boca abajo hasta que se me paso la erección ya que desestimé ir al agua por lo fría que estaba. Estuvimos poco rato más, pues empezó a hacer fresco. Pilar quedó con su madre que iría a correr un rato por la zona mientras llegaba la hora de cenar, por lo que sabíamos que aparecería en nuestra habitación. No nos dio tiempo a nada, al momento estaba llamando a la puerta vestida de runner. Nosotros en pelotas los dos para ducharnos, pero vistas las ganas de Pilar desistimos de ello. Nada mas entrar fue al baño a quitarse la ropa. Mi mujer sacó de su maleta los condones que había traído por si surgía la ocasión y me dio una viagra directamente. Cuando salió desnuda la hizo sentar en la cama y acercándome le puso mi ya dura poya en la boca para que terminara lo empezado en la playa. Le preguntó si le gusta tragar ...