1. Desvirgando el culo a pilar


    Fecha: 23/09/2026, Categorías: Confesiones Autor: Luis, Fuente: TodoRelatos

    ... leche y le constó que si, comenzando a mamar con desesperación, intentando metérsela por completo, pero siendo incapaz. Paraba a respirar y aprovechaba a pajearme con las dos manos y lamer mis huevos. Marta se sentó detrás de ella, con las piernas abiertas y pegando su coño al culo de Pilar. Empezó a acariciarle las tetas y en un instante sus pequeños pezones planos se pusieron en punta. No era la mejor mamada de mi vida, pero se empleaba a fondo, lamiendo y chupando con ganas de sacarme la leche. Como a Pilar no le parecían mal las caricias de Marta, fue más lejos. Bajó una mano a su vagina y abriéndole las piernas comenzó a acariciarla. Ella empezó a gemir por lo que Marta le metió un dedo en su mojado coño, comenzando a follarlo con suavidad. Con la otra mano empezó a masturbar su clítoris, pequeño pero muy duro. Sus gemidos iban en aumento, mi mujer frotaba su coño con su pequeño culo buscando placer, y yo, después del calentón de la playa estaba cerca de correrme. Con mi mujer follándole el coño, primero con un dedo y después con dos, mientras le trabajaba el clítoris no tardó en empezar a gemir con fuerza, temblar todo su cuerpo y comenzar a correrse. En el momento final, comencé a eyacular en su boca fuertes chorros de semen, los cuales no era capaz de tragar del todo, recorriendo su cara, cuello y tetas. Mi mujer la sujetó por la cintura pues parecía querer caerse y apretó con fuerza las tetas a su espalda. Me retiré hacia a tras para darle aire, mi mujer la dejó ...
    ... que se tumbara en la cama, comenzando a lamer todo el semen repartido por su cuerpo. Una vez que terminó, se puso de rodillas delante de ella, le abrió las piernas y sin mediar palabra le empezó a comer el coño con ganas. Se notaba que tenía necesidad de ello. Lamía su clítoris, lo chupaba, le metía la lengua dentro de la vagina, le lamía el ano, mientras Pilar disfrutaba de todo lo que le hacía mi mujer. Yo por mi parte me centré en sus pequeñas tetas. Me las metía por completo en la boca, mordía sus duros pezones y jugaba con ellos. Gemía sin parar y cada vez más alto. Marta le comía el coño con más intensidad y yo no le daba tregua a sus tetas. Comenzó a gemir con mucha fuerza, su cuerpo comenzó a tensarse y temblar, rompiendo en un tremendo orgasmo, llenándole la boca a Marta con gran cantidad de fluidos que eran devorados por mi mujer.
    
    La dejamos descansar un instante. Mi poya gracias a la pastilla no había perdido nada después de mi primera corrida, estando muy dura. Marta le preguntó a Pilar si quería que la follara, contestando que lo deseaba pero que lo hiciera con protección y mucho cuidado. Pilar no tomaba nada y nunca se había metido una poya como la mía, por lo que mi mujer sacó un condón y con bastante falta de practica me lo puso. Lo lubricó con su saliva e hizo poner a Pilar a cuatro patas en medio de la cama. Me puse de rodillas detrás de ella, apunté mi capullo en la entrada de su vagina y comencé a penetrarla. Estaba muy mojada, pero le costaba entrar el ...
«1234...9»