1. De esposa modélica fiel a puta sin remedio (2)


    Fecha: 27/09/2026, Categorías: Infidelidad Autor: luigem, Fuente: CuentoRelatos

    ... cogí el coche de mi marido. Él se quedó babeando en casa viendo lo guapa que se había puesto su mujercita. Quedé con David delante mismo del lugar donde yo tenía que hacer los trámites. Sólo en vernos ya nos dimos el primer morreo, en plena calle y hice mis gestiones entre tocamientos, abrazos y besos.
    
    Aquellos vaqueros que mi marido había comprado con tanta ilusión los estaba disfrutando David a base de bien. Yo lo encontraba todo muy natural y no creía que la cosa fuese a más. Al salir de allí, fuimos a charlar, pero como que hacía algo de frío cogimos mi coche (bueno el de mi marido) y… uff… aquí empezó todo. Y es que con esos labios… esos ojos… y esa herramienta que sabía que tenía David… no pude controlarme.
    
    Empezamos a besarnos… a tocarnos y enseguida yo estaba tan cachonda que ya no me importaba nada… sin darme cuenta ya me había quitado los pantalones, y eso que yo estaba en el primer día de la regla. Y es que incluso aún ahora no me lo puedo creer… yo estaba como loca de deseo. El coche estaba aparcado delante de un parque ajardinado donde paseaba gente y en pleno día.
    
    David estaba en el asiento del copiloto, él lo reclinó un poquito, ya tampoco llevaba ropa por la parte de abajo y en seguida me senté encima de él pero claro con su miembro bien tieso dentro de mi húmedo coñito, y empecé a follarlo sin parar, por el cristal delantero del coche sólo se veía mi culo totalmente desnudo que iba hacia arriba y abajo frenéticamente.
    
    Me sentía una puta, pero ...
    ... me ponía caliente pensar que lo era… sí, una esposa puta e infiel. Mi mente iba a mil por hora, pero por si fuera poco y para sentirme aún más golfa le pedí a David que llamara a mi marido y que le contara lo que estaba haciendo, lo guarra que se había convertido su mujercita y para que se enterase de que él se estaba convirtiendo en un cornudo sin remedio. David, que de morboso no hay quién lo gane, llamó enseguida a mi marido al trabajo justo cuando estaba con unos clientes:
    
    David: Hola soy David, ¿a qué no sabes con quién estoy?
    
    Mi marido: Supongo que con Eva…
    
    David: ¿Y sabes qué está haciendo en estos momentos tu querida esposa?
    
    Mi marido: Pues no…
    
    David: Está sentada encima mío sin pantalones ni tanga follándome como una auténtica zorra en tu coche. Tú sabes lo bien que lo hace… ahhh… ahhh que gusto… ufff me está poniendo… uy como me pone tu mujer… ahhh…
    
    Mi marido se quedó mudo, sin palabras, yo cogí el teléfono y le dije entre gemidos: “¡ahhh! cariño te quiero. Ummm te quiero pero me gusta tanto follar… ¡uuuf! que gustazo cariño! No puedo parar… ¡Aaaah!” y le colgué el teléfono.
    
    Yo seguí un buen rato follando con David tan apasionadamente que no me di cuenta que me hice unos buenos morados en la pierna derecha con el freno de mano (siempre digo que fueron los morados más placenteros de mi vida). Le susurraba al oído “¿te gusta follarte a una mujer casada eh? Y además en el coche de mi marido… ¿sabes que él nunca me ha follado aquí?” y le pasaba mi ...