1. De esposa modélica fiel a puta sin remedio (2)


    Fecha: 27/09/2026, Categorías: Infidelidad Autor: luigem, Fuente: CuentoRelatos

    ... delito de infidelidad.
    
    Él quedó alucinado que su esposa llegara a follarse a un tío en un lugar tan y tan concurrido y empecé a explicarle (sólo verbalmente) lo que había hecho aquel día, ufff como se estaba poniendo mi marido… él me pidió que lo follara igual que lo hice con David… y ¿sabéis lo que ocurrió? Que la fiel esposa y madre de familia no se atrevió a hacerlo, eso que quería darle el gustazo a mi marido, pero me daba mucho pudor y vergüenza hacerlo en aquel lugar tan transitado… y la verdad es que no me vi capaz ni de sacarme los pantalones. Mi marido me decía un poco molesto: “vaya, con él sí y conmigo no ¿eh?, vaya guarra que estas hecha”.
    
    De regreso a casa conducía mi marido y como realmente me había excitado al recordar todo aquello, le pude obsequiar con un viaje muy y muy movidito pues estuve todo el trayecto con las piernas abiertas y el pantalón bajado, masturbándome todo el rato, diciéndole: “ves cariño como me pone pensar en David…! ufff.¡ en lo que le hice… ahhh ahhh en lo que lo deseo… ay ay ay en los hermosos cuernos que llevas… y en los que llevarás…” mientras también le tocaba su hermosa y tiesa polla, cada vez más y más húmeda… si supierais el espectáculo que estuve ofreciendo a los coches que pasaban por nuestro lado pero en aquel momento ...
    ... si que no me importaba.
    
    Mi amado marido se lo merecía todo, pues era (y es) el mejor marido llevando cuernos y yo me sentía (y me siento) realmente orgullosa de él y lo quería (y quiero) más que nunca.
    
    No llegamos a casa sin antes terminar la faena y en un lugar donde había una casa en obras, entre piedras, hierros, cemento… yo me puse a cuatro patas encima de unos ladrillos y mi marido me metió su pepino directamente por el culo y me dio como lo que soy y me merezco, como una verdadera guarra… La introdujo todo lo que pudo de golpe, hasta que sus huevos ya golpeaban contra mis nalgas. Mientras me daba por el culo en plan bestia, me decía que era una zorra, una golfa y que no sabía estar sin follar con otros tíos… uff qué placer… no os lo podéis ni imaginar. Me encantaba ser así de guarra.
    
    Él no tardó mucho en correrse dentro de mí y yo seguidamente volví a tener un orgasmo increíble metiéndome tres dedos en mi coñito, ya que no tenía otra polla a mano.
    
    Realmente nunca había pensado que pudiera llegar a ser tan y tan pervertida… pero es lo que le digo siempre a mi maridito: tú me has llevado a esto, ahora tendrás que atenerte a todas las consecuencias. Si quieres una mujer muy puta, la tendrás hasta el final y así se lo estoy demostrando hasta el día de hoy. 
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