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El fontanero
Fecha: 28/09/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Eclipsar, Fuente: TodoRelatos
Hola, este es mi primer relato en esta página espero les guste, también tengo algunos libros publicados en el link de mi perfil por si les llaman la atención Quedo atento a sus comentarios ---------------------------------------- El goteo de la cocina era el único sonido en la casa. Un recordatorio de que su vida estaba vacía, Isabella miró su teléfono, ninguna llamada perdida de Ricardo. Por supuesto que no. Quizás estaba en alguna cena de negocios en Singapur, o quizás en Nueva York esta vez. Pero, el resultado era el mismo ella sola nuevamente en una casa demasiado grande. Estaba harta. Harta de todo, harta del comportamiento de su marido, harta del silencio, e incluso de la insatisfacción de su propio cuerpo su propio cuerpo. Hasta que no pudo más con ese sonido. Cogió el teléfono, buscó "fontaneros" y marcó el primer número que vio. La idea de que un extraño, entrara en su casa, le provocó un escalofrío que fue mitad miedo, mitad excitación, esto era de lejos lo más emocionante que hacía en años -Servicios de fontanería, ¿en qué puedo ayudarle? -respondió una voz grave del otro lado. -Tengo una fuga en la cocina -dijo Isabella -Necesito a alguien ahora. Una hora después, el timbre sonó. Al abrir la puerta, Isabella se encontró con un hombre que no encajaba con la imagen mental de un fontanero. Daniel era un hombre alto, corpulento, con los músculos de los brazos y el pecho bien definidos bajo una camiseta gris barata, húmeda por el sudor del ...
... trabajo. Tenía el pelo oscuro y corto, la mandíbula cuadrada y una barba de dos días. Sus ojos oscuros, la recorrieron de arriba abajo. Isabella sintió un calor subirle por el cuello, una mezcla de incomodidad y algo más... algo que la hizo erguirse. -Es por aquí -dijo, señalando la cocina. Daniel se arrodilló bajo el fregadero y comenzó a inspeccionar las tuberías. Isabella no podía apartar la vista. Los vaqueros gastados se ceñían a sus muslos y a un trasero firme que la dejó hipnotizada. Se obligó a moverse, a ofrecerle algo de beber. Sus dedos, finos y temblorosos, rozaron los suyos, grandes y ásperos, al pasarle el vaso.La descarga fue instantánea, un calor que le bajó por el brazo y se instaló en su vientre. Apretó los muslos instintivamente.Él lo notó. Sus ojos se encontraron mientras bebía, lentos, deliberados. -Ya está -dijo Daniel, poniéndose de pie -La fuga está arreglada. Isabella dio un paso hacia él. Su mano, movida por un impulso que no reconoció, rozó su mejilla áspera. Un murmullo escapó de sus labios, apenas audible La reacción de Daniel fue inmediata. Sus dedos se hundieron en el moño de Isabella, arrancando las horquillas. Su pelo rubio cayó en cascada sobre sus hombros. Con la otra mano, la atrajo por la cintura, aplastándola contra su cuerpo duro. La erección que presionaba contra su vientre le arrancó un jadeo. El beso que siguió fue un choque para Isabella. Ella gimió, rindiéndose. Daniel la levantó como si no pesara nada y la sentó sobre ...