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El fontanero
Fecha: 28/09/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Eclipsar, Fuente: TodoRelatos
... uñas se clavaron en su espalda. -¡Más! ¡Dame más! -suplicó. La giró sobre la encimera, poniéndola a cuatro patas. Isabella sintió el frío del mármol contra sus rodillas y manos. Y la penetró nuevamente agarrando sus caderas con fuerza para controlar el ritmo. La embistió con una fuerza que le quitó el aliento, cada estocada más profunda que la anterior. Con una mano, él le apartó el pelo y comenzó a besarle el cuello y la espalda mientras seguía embistiéndola. -Así me gusta zorra -gruñó él en su oído -abierta para mí, todas ustedes son iguales unas putas zorras hambrientas de verga mientras su esposo no se encuentra en casa -Ahhhh... -jadeó ella, incapaz de hablar La levantó de la encimera, sin salirse de ella, y la apoyó contra la pared fría, sus piernas enrolladas en su cintura. La nueva posición lo hizo ir aún más profundo. Ella gritaba con cada embestida, su voz ronca. Él la besaba con desesperación, sus cuerpos sudorosos chocando el uno contra el otro. -Mírame cuando te corras puta -ordenó él. El placer la ahogaba, sentía como cada vez estaba mas cerca -¡Voy a... ahhh! El orgasmo la reventó desde ...
... dentro, fue como una sacudida eléctrica que le hizo arquear la espalda, luego su cuerpo se convulsionó, apretándolo, ordeñándolo. Él rugió, un sonido gutural, y se vació por completo dentro de ella. Isabella sentía esos latigazos de semen en su interior lo que le causaba más placer hasta que cayeron uno contra el otro, jadeando. Él se retiró lentamente, su miembro resbalando fuera de ella Se vistió en silencio. Ella en cambio permaneció contra la pared, temblando, estaba hecha un desastre, su pelo revuelto, sus labios hinchados y su piel marcada por la barba y los dedos de Daniel Él se detuvo en la puerta. Sus ojos oscuros se encontraron con los de ella, ahora más vivos -Problema solucionado señora -dijo- si me necesita otra vez para que le arregle la cañería ya sabe donde buscarme y se fue guiñandole el ojo Isabella se quedó sola nuevamente pero está vez satisfecha. Sintió un dolor delicioso entre las piernas y el rastro pegajoso de él corriendo por su muslo no estaba acostumbrada a esto pero le encantaba Se fue directamente a la ducha y pensó que no le importaría repetir de nuevo esto mientras su marido estaba de viaje