1. El fontanero


    Fecha: 28/09/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Eclipsar, Fuente: TodoRelatos

    ... la encimera. El mármol frío contra sus muslos le arrancó un grito que él calló con su boca. Se colocó entre sus piernas, su peso aprisionándola.
    
    -Joder... -gruñó él contra su cuello -Dime que pare.
    
    -No te detengas -respondió ella, su voz temblorosa pero decidida.
    
    Sus manos no se apresuraron a quitarle la ropa. En cambio, la exploraron. Una mano subió por su costado, sus dedos callosos rozando la seda del vestido. Apretó suavemente, su pulgar rozando el pezón a través de la tela. Ella jadeó, arqueando la espalda. La otra mano se deslizó por su muslo, subiendo por la cara interna hasta llegar al borde de sus bragas. Sus dedos presionaron allí, sintiendo su humedad.
    
    Finalmente, le bajó la cremallera del vestido y la dejó en ropa interior. Se arrodilló frente a ella, su cara a la altura de su concha. Le apartó la tela de las bragas con los dientes y su lengua caliente la recorrió. Ella gritó, sorprendida. Sentía como él la lamía con una devoción brutal, su lengua moviéndose con pericia, encontrando su clítoris, chupándolo, trazando círculos, provocándola. Ella se agarró a su pelo oscuro, sus caderas moviéndose sin control.
    
    -ahhh, mmhmm
    
    -¡Voy a... ah! -gritó y un orgasmo intenso la sacudió
    
    Él se levantó, con su boca húmeda por los flujos de ella y la besó de nuevo, haciéndole probar su propio sabor. Ella extasiada pero con ganas de más lo empujó hacia atrás hasta que él se sentó en una de las sillas. Y se arrodilló con las manos torpes buscó el botón de sus ...
    ... vaqueros. Lo desabrochó, bajó la cremallera, metió las manos dentro, sintiendo el calor de su piel, el vello áspero. Su polla era gruesa y dura y palpitaba contra su palma. La liberó. Era larga, con unas venas prominentes que la recorrían La tomó en su boca, el sabor era salado, masculino. Él gruñó, echando la cabeza hacia atrás, sus manos enredándose en el pelo rubio de ella, guiando sus movimientos, empujando su cabeza hacia abajo. Lo chupó hasta la base, su garganta adaptándose a él, sintiendo el poder que tenía, escuchando los gruñidos de placer de él.
    
    Cuando ya no pudo más, él la levantó y la puso de nuevo sobre la encimera. Se quitó completamente los pantalones y los bóxers. Se acercó, completamente desnudo, su cuerpo sudoroso y musculoso una visión abrumadora para Isabella. La punta húmeda de su miembro rozó sus labios mojados. Ella gimió, levantando las caderas, buscándolo.
    
    Y la penetró lento, implacable, sintiendo como la estiraba y la llenaba de su polla. Ella jadeó, con los ojos muy abiertos, sintiendo cada centímetro.
    
    -¿Te gusta? -gruñó él, su rostro a centímetros. -¿Te gusta que te follen así?
    
    -Mhmm Sí... joder, sí... -sollozó ella.
    
    Y comenzó a moverse lento y profundo al principio, luego se retiró casi por completo para volver a hundirse, una y otra vez. Aumentando cada vez mas el ritmo, que al poco tiempo se convirtió en un martilleo incesante, un sonido húmedo y obsceno, llenó la cocina.
    
    Los gemidos de Isabella se convirtieron en gritos. Sus ...