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Anita ya es mía
Fecha: 29/09/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Javiergoo, Fuente: TodoRelatos
Hacía tiempo que no escribía ningún relato, pero creo que estoy de vuelta. Espero que difrutéis de mis andanzas con Anita, mi perrita Era sábado por la tarde, ya serían las 17 y había tenido comida con un par de amigos; fue una comida copiosa, y la bebida estuvo a la altura tambien. Volviendo a casa, por los pelos llegué al autobús, y tras incontables curvas ( unas de la carretera, otras producidas por los efectos del alcohol ) llegué a mi portal. Abrí la puerta, y subí las escaleras. Conseguí encajar la llave en la cerradura, al tercer intentó, y se abrió inmediatamente. Que raro, cuando salgo suelo darle la vuelta al cerrojo. Preocupaciones del futuro. Después de pasar por el baño, iba a ir directo a mi habitación, pero vi que la puerta del salón estaba abierta. Me asomé, y lo que vi no tenía precio. Allí estaba Anita, en posición de espera, desnuda. La verdad que era una delicia verla así. Los ojos con la mirada baja, sin mirarme directamente; sonriendo, sabía lo que le tocaba, y le encantaba. Tenía unas tetas preciosas, y según me fijé en ellas, le pellizqué un pezón, a lo que ella me respondió con un gemido profundo. Según la toqué, me dijo: - Gracias Amo, por darme esta oportunidad para servirte, - lo dijo en un tono muy sumiso, se notaban sus ganas de agradarme a cualquier costo - a tus pies para lo que quieras. Segui bajando la mirada, y ahí estaba su coño. Con el pelo recortado, rosadito, se veía que estaba mojada. La agarré del cuello, apreté un ...
... poco; no como para estrangularla realmente, pero si como para que le costara respirar. -Qué haces aquí, perrita? - le pregunté secamente, arrastrando mis palabras. -Lo que tú quieras, Amo. Ya sabes que puedes hacer conmigo lo que te salga los cojones. Por eso me has ordenado venir no? Y fue en ese momento, cuando los recuerdos de la mañana acudieron a mi nublada cabeza de golpe... -Escucha perrita, hoy tengo comida, y seguramente vuelva calentito. Cuando vuelva a casa, quiero verte en el salón en espera. Ese escueto mensaje es lo único que le mandé antes de salir de casa hacia la 13. Conociéndola, habría salido directa a mi casa para esperarme cuanto antes. Desde luego, mirándole el coño y lo mojado que lo tenía, llevaba un rato en espera. -Me encanta lo guarra que eres, a saber cuánto tiempo llevas aquí esperándome, sin moverte, simplemente esperando para servirme – le dije tranquilamente, sin esperar respuesta. Acerqué mis dedos a su coño, y le toqué ligeramente el clítoris, para ver cómo estaba. Empapada. -Mmmmmmhh – gimió Anita sin poder contenerse. Levantó la mirada con decisión, me miro como si fuera su dios y dijo – Desde que me ordenaste venir, Amo. Me vestí y salí directa; tus órdenes son lo primero para mí. -Muy bien, perrita – le dije mientras le acariciaba la cabeza. Sonrió con satisfacción. Se veía que las horas que pasó de rodillas le merecieron la pena – Me encanta que seas así de guarra. – sonrió ampliamente – Mi guarra. Si la sonrisa ...