1. Anita ya es mía


    Fecha: 29/09/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Javiergoo, Fuente: TodoRelatos

    ... sobretodo, la mamada de mi perrita. Tal y como le dije, no tenía ninguna prisa. Hacía movimientos lentos y profundos. Notaba cómo movía su lengua por mi tronco. De vez en cuando se la metía hasta el fondo, ella sabe que me encanta.
    
    Tras 5 minutos de disfrutar de la mamada, en un momento que me estaba comiendo los huevos, cosa que me encanta, le ordené que se cogiera un dildo considerable, un bote de lubricante, y mientras me la seguía chupando, empezara a prepararse el culito, porque una vez empezara a follárselo, no iba a tener ninguna piedad.
    
    Ahora solo me la chupaba, pues tenía las manos ocupadas. Para aprovechar todavía mas su indefensión, me dio por escupirle en la cara, y extenderle toda mi saliva con la mano, mientras le daba alguna bofetadita más. La muy perra, entre la manera en la que le estaba yo tratando, y cómo ella sola se estaba abriendo su propio culo para poder follármelo, ya gemía sin control.
    
    La cogí del pelo, y de un tirón le saqué mi polla de la boca, la agarré del cuello, y le susurre a la oreja:
    
    -Perrita, ni se te ocurra sacarte el vibrador, te sientas encima mío, y te metes mi polla hasta el fondo por el coño.
    
    Sin soltar el dildo, se levantó decididamente y se sentó encima mío. Se aseguró de poner bien su agujero respecto a mi polla, me miró con deseo y agradecimiento, y ella solita se la clavó hasta el fondo.
    
    Anita estaba empapada, con lo que mi pollaentró sin dificultad. Pero a su estrechez natural se sumaba que tenía el culo ...
    ... ocupado. Para mí fue una sensación maravillosa. Noté como mi pene se iba abriendo paso en su ya estrechísimo coño. Estrecho y caliente. Qué suerte tenía de tener a semejante perrita para mí.
    
    A juzgar por el gemido que le salió, ella también se gozo esa primera penetración. Después de estar unos pocos segundos quieta para acostumbrarse, le escupí en la cara, y le ordené que empezara a moverse.
    
    Pasó su mano libre por mi nuca, la otra la tenía para agarrar el vibrador que asomaba por su culo, y la utilizó como punto de apoyo para empezar a cabalgarme.
    
    La verdad que era una sensación fantástica, podría correrme allí mismo. Pero no era esa mi intención.
    
    -Amo, por favor. Puede correrme? - me preguntó desesperada.
    
    No le contesté. Simplemente cogí un plug anal bastante ancho, y se lo metí en la boca. Me levanté, haciendo que se cayera.
    
    -En el suelo, a cuatro patas, perrita. - E inmediatamente se puso como le ordené. No pudo responderme, seguía teniendo el plug en la boca.
    
    Con bastante menos delicadeza de la necesaria, cogí su vibrador del culo, lo encendí a máxima potencia unos segundos, y se lo saqué del culo. Parecía que cualquier cosa que le hiciera, por humillante o dolorosa que pudiera ser...solo provocaba gemidos en ella.
    
    Me puse lubricante en la polla, la enfilé en el agujerito de su culo, y sin preguntarle nada, empecé a follármela. No había prisa para metérsela, pero tampoco pare en ningún momento. Poco a poco se la fui metiendo hasta k mis huevos chocaron ...