1. La casa rural. Juntos mejor que separados


    Fecha: 01/10/2026, Categorías: Intercambios Autor: Tiago Vilas, Fuente: TodoRelatos

    ... siempre con el respeto que debía, pese a que ya su grado de excitación estaba por encima de lo disimulable. Una vez pasados los diez segundos, mi mujer que es muy lista y muy viva, y que no había perdido detalle, dijo en alto volviendo a mirar a Paco a los ojos
    
    -Lina ya puedes soltar que eran solo 10 segundos.
    
    Lo cual desconcertó a Paco que volviendo a caer en la tierra, buscó con la mirada el sentido a las palabras de Marisa, y lo encontró, al ver como Lina retiraba la mano de mi paquete, el cual se había animado a agarrar por encima del pantalón apretándola un poco al principio, haciendo un amago de masturbación después. Aquello a pocas me hizo estallar, si la erección que tenía ya era considerable, aquel apretón a pocas me hace venirme sin necesidad de nada más.
    
    -¿Qué cojones? – se exaltó Paco, quien parecía enfadado.
    
    -Eso es Paco, ¿Qué cojones? Muy mal, aquí igualdad – y sin pedir permiso a nadie ni ver maldad para nada en lo que iba a hacer, Marisa estiró la mano y cogió la incipiente y voluminosa erección de Paco quien, boquiabierto, solo acertó a emitir un sonido más próximo al placer que a la queja.
    
    -Eso es, igualdad – repitió Lina a la vez que se levantaba frente a mí y se desnudaba de cintura para arriba mostrándome a mí, puesto que estaba yo delante, dos pedazo de monumentos que no sé dónde escondía con la ropa. Eran una poquito mas pequeñas que las de Marisa, pero algo mas redondas y duras. Otro diez, se mire por donde se mire. – venga Manuel, ...
    ... que esos van por delante.
    
    Dicho y hecho, le cogí los pechos a Lina al límite de nuevo de explotar por dentro de los pantalones. Por su parte, Lina, al sentir mis manos sobre ella, cerró los ojos, emitió un suspirito muy sugerente e inclino ligeramente su cabeza hacia atrás para concentrarse en sentir.
    
    -¡10! Ya está - dijo Marisa.
    
    -Vaya que rápido, que pena – se quejó Lina.
    
    -Si hija, lo bueno dura poco – fue la réplica de mi mujer.
    
    -Esto se está yendo de madre – intentó poner cordura Paco.
    
    -Yo creo que ellas están bien Paquito, y yo, chico, pues también estoy bien, no te voy a engañar - y los tres nos reímos, pese a que él seguía intentando mantener el semblante de no estar convencido.
    
    -Y él también, creedme, no sabéis lo dura que la lleva, y lo a gusto me ha cogido y chupado los pechos - dijo Marisa.
    
    -¿chupado? ¡como que chupado! – nos miramos con sorpresa Lina y yo desde el sofá de enfrente a ellos.
    
    -Si, si, aquí don “esto se está yendo de madre”, cuando le he cogido su cosa, ha aprovechado para chuparme un pecho, y luego ya que estaba, el otro.
    
    -Vaya, vaya, mi maridín, y parecía que no quería el paradito – rio Lina - para luego añadir, bueno, aquí lo que veo yo es que se nos han acabado los gin-tonic y que hay dos personas semi desnudas y dos completamente vestidas – a continuación, se quitó el pantalón para quedar solo en bragas, como Marisa, y cogió los cuatro vasos para ir a rellenarlos.
    
    -Eso es chicos, así que espabilad que lo dice por ...
«12...678...»