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Mi primera sesión de bondage
Fecha: 06/10/2026, Categorías: Dominación / BDSM Gays Autor: Bndglc, Fuente: SexoSinTabues30
... pies, la espalda, las nalgas, los hombros, nos masturbó un poco, nos frotó los pezones y, para rematar, nos metió el dedo en el culo, era delgado pero muy hábil, era la mejor sensación que había probado en la vida, al inicio dolió muy poco, pero cómo movía su dedo dentro de mí me provocó una erección inesperada, no sabía que alguien pudiera hacer esas cosas. Llevábamos así un buen rato, unos 20 minutos y yo ya estaba muy cansado de mi boca, estaba muy mojado frente a mí y era bastante incómodo, pero sorpresivamente el señor se apiadó de mí y me quitó la mordaza, pensé que era considerado y me había dejado descansar. Apenas le iba a dar las gracias cuando me tapó la nariz con sus dedos y me dijo «Abre la boca» yo eso hice y de inmediato sentí algo blando y húmedo entrar a mi boca, algo que poco a poco se fue haciendo más grande y duro. Era su pene, una enorme verga que no podía ver, pero era lo suficientemente grande para llenar mi boca por completo, era salada y olía a perfume, en general no era desagradable pero no quería mamar verga, intenté resistirme y solo con escuchar la voz del hombre en mi oído me hizo erizar la piel. «Cuidadito con morderme, si lo haces, vas a conocerme de verdad» Seguí mamando por unos minutos, parecía que al señor le gustaba porque me movía la cabeza agarrándome del pelo, marcaba el ritmo y me tenía muy excitado. Repentinamente, sentí un líquido caliente en la boca, algo muy amargo y viscoso, fue asqueroso, intenté escupirlo de inmediato y ...
... me alteré pero el señor me tapó la boca, rodeó mi cuello con su brazo y me intento calmar. «Shhh, shhh, tranquilo, tranquilo, respira, no pasa nada, no lo vayas a escupir, calma, calma» Después de eso, me calmé un poco y el señor me puso una cinta en la boca, «No lo vayas a escupir, tampoco a tragar, sé que sabe feo, pero trata de aguantar, será solo un poco» Estaba atado de pies y manos, vendado y amordazado, no podía hacer otra cosa más que obedecer sus instrucciones, así que eso hice, tomé fuerzas y luchando por no vomitar mantuve su semen dentro de mi boca por unos minutos, tiempo en el que sentí que mi amigo Efraín se movía mucho y se quejaba bastante. Por fin, el señor volvió conmigo, me puso de lado y me habló al oído. «Te voy a quitar la cinta, pero no vayas a escupir, solo abre poco a poco la boca» Eso hice, me quitó la cinta y sentí que su verga entraba otra vez a mi boca, pero esta vez era diferente, se sentía más larga y más delgada, y fue entonces que descubrí que no era su verga, era la de Efraín, y lo supe porque al mismo tiempo que entró en mi boca, sentí como una boca rodeó mi pene y lo succionó con fuerza. La boca de Efraín era deliciosa, caliente, húmeda y estaba ligeramente viscoso, así como la mía, fue una sensación impresionante, impactante, se me hace difícil describirla, fue como un choque eléctrico combinado con un mareo. Fue puro placer. El señor nos estaba obligando a mamar nuestras vergas con su leche dentro de nuestras ...