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Mi vida con Roxana 3/5. María, parte 2
Fecha: 07/10/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Jambo, Fuente: TodoRelatos
... que tenía que depositar un decálogo sobre lo que podían y no podían hacer los estudiantes, me dirigí hacia mi habitación. Lo bueno de Alemania es que tiene la misma hora que España, así que no habría problema de jet lag. Al encender mi ordenador y la webcam ahí estaba la solicitud de videoconferencia de Roxana. Habíamos organizado sesiones nocturnas mientras aguantase la jornada, como cuando ella se fue a Moldavia. Ahí estaba ella, tan preciosa y guarra, con las tetas fuera y chupando una polla de goma. Serían tres semanas muy largas. A la mañana siguiente Al final sí que es cierto que algo me sentó mal. Fue llegar y arrojar todo lo que tenía en mi estómago. A excepción del café que me tomé antes de coger el vuelo. Seguramente estaría hecho de alquitrán esa ponzoña. El primer ciclo de conferencias se hizo rápido. Siempre son rápidos al principio. A lo lejos veía a mis alumnos. Haciendo el ganso y ajenos a las innovaciones en la edición de textos contemporáneos. Yo era igual a su edad. Aunque, a mí nunca me pagaron un viaje de tres semanas a Alemania. Después del receso para comer vuelvo a mi sitio. Reviso los correos desde mi portátil y veo un mensaje de Joanna con el listado de alumnos. Son 27 en total: Mario, Trinidad, Lucía, Victoria, Itziar, Yolanda, Marcos, Susana… María… No recordaba su apellido y en el listado hay tres Marías, seguramente porque alguna sería repetidora. Espero que no fuese la María que entró en mi despacho ninguna de esas ...
... tres… «Hola, ¿está ocupado?» «No.» Dije automáticamente. Mierda, era ella… «Uff, no había ningún otro hueco libre.» Mi media sonrisa se juntó con mi intento por comprobar si había más sitio. En efecto, sí lo había. «Bueno, tienes ahí y ahí.» Dije indicando unas filas más hacia atrás, donde estaban sus compañeros. «Ya, pero ahí no me entero de nada y he venido a aprender.» Dijo mientras sacaba cosas de su mochila. Iba vestida con un vestido corto y medias de rejilla. Me recordaba bastante a Victoria por la forma de vestir, aunque María lo lucía mucho menos. Yo la miraba de reojo mientras fingía trabajar. No sabía qué pretendía ella, pero sospechaba que intentaba tener tema conmigo. Al parecer es cierto eso de que si rechazas a una mujer la atraes más. Pasaron los minutos y la verdad es que la sesión se hacía pesada. Algunos alumnos y asistentes habían echado el vuelo. A la hora y media de acabar estábamos 15 asistentes, entre ellos María y yo. Algunos, de hecho, ya daban cabezadas por el sueño, incluso María. «Jetzt beginnt eine Diskussionsrunde, bei der Sie mitmachen können, wenn Sie möchten. (Ahora comenzará una mesa redonda, podéis firmar ya si queréis.)» Por fin, pensé. Seguramente ahora María se irá. Pero no fue así. Cada vez estaba más pendiente de la hora a medida iban pasando los minutos, y el reloj no avanzaba. Cuando quedaba una hora me quedé dormido. No supe cuánto llevaba, simplemente oía voces lejanas, que podía distinguir fácilmente pero tan ...