1. Mi vida con Roxana 3/5. María, parte 2


    Fecha: 07/10/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Jambo, Fuente: TodoRelatos

    ... despejadísimo. Algunos alumnos habían salido a tomar unas copas, así que seguramente me encontraría con alguno, así que decidí alejarme del hotel.
    
    Una vez pasado un rato, a las puertas del hotel, me crucé con algunos, que iban algo contentos, hasta que me topé con María.
    
    Iba igual de vestida que por la tarde, pero el maquillaje estaba todo corrido; había llorado.
    
    «¿Qué te pasa?» Pregunté, pero no obtuve respuesta, solo indiferencia. La seguí preocupado. «¿Es por tus compañeros? Iban delante de ti, ¿te ha pasado algo con ellos?» Seguía sin responder. Fui a cogerla por el hombro y me dio un golpe en el pecho.
    
    Se fue corriendo hacia el pasillo, donde estaban nuestras habitaciones, y se puso a dar golpes a una puerta anexa a la mía. Patadas y martilleo de muñecas contrastaban con la soledad nocturna. Hasta que se detuvo y me acerqué.
    
    «No me va la tarjeta y me he hecho daño.» Dijo con voz temblorosa.
    
    «¿Es esta tu habitación?»
    
    «Sí, al lado de la tuya.» Respondió.
    
    «¿Necesitas entrar?»
    
    «Sí, pero no me va la tarjeta.» Me la mostró y al tenerla entre mis manos me fijé que estaba doblada.
    
    «María, creo que está rota.»
    
    «Joo, no puede ser. ¿Y cómo voy a entrar?»
    
    «Pues hasta mañana que no venga la recepcionista… Puedes entrar en alguna habitación de tus compañeros y mañana ya veremos qué hacer.»
    
    «No me hablo con casi nadie, les caigo mal. Solo me hablo con Roxana y no ha venido.»
    
    Espera, ¿conoce a Roxana? ¿Se lleva bien con ella?
    
    «Uf, no sé…» ...
    ... Respondí.
    
    «Y creo que me he roto el pie.»
    
    «Normal, con los golpes que te has dado. Ya me dirás qué ha pasado.»
    
    Y retomó el lloriqueo.
    
    «Espera, entra en mi habitación y veremos qué hacer. Duermo en el sofá y tú te quedas con la cama.» Intenté calmarla.
    
    «Gracias. ¿Podrías también mirarme lo del pie? Si no es mucha molestia.» Dijo secándose las lágrimas.
    
    «No hay problema. No te preocupes.»
    
    Entró en mi habitación cojeando, así que le indiqué el sillón donde podía descalzarse. Al pasar por mi lado dejaba una estela que olía a alcohol.
    
    «¿Has bebido?»
    
    Se giró y volvió a llorar. Vino hacia mí para abrazarme y nos quedamos un buen rato así. Estuve acariciándole la cabeza mientras la intentaba tranquilizar.
    
    «Lo siento. No tienes por qué decírmelo. No se lo contaré a tus padres, si es lo que te da miedo. Ahora te descalzas, te miró lo del pie y si hace falta vamos al médico. ¿Vale?»
    
    Asintió mientras suspiraba.
    
    Al sentarse en la cama me puse de rodillas para ayudarla a descalzarse.
    
    «No puedo hacerlo yo sola, estoy mareada.» Dijo para excusarse.
    
    «No te preocupes, si quieres puedes tumbarte.» Dicho y hecho, así lo hizo.
    
    Al tumbarse, pude descalzarla mejor. No costaron mucho en salir sus botas, aunque sí que pesaban bastante. «Por favor, lo que te diré ahora que no salga de aquí.» Rompió el silencio.
    
    «Tranquila, no diré nada.»
    
    «Salí con los compañeros, para intentar socializar y así conocer la zona.» Decía mientras le quitaba la segunda bota, ...
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