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Gunilda, mi médico hetero y mi amor (parte 1)
Fecha: 09/10/2026, Categorías: Lesbianas Autor: Amorclandestino, Fuente: CuentoRelatos
... personal, ya más allá de doctora/paciente. Ahora viene lo más complicado de todo y lo que hace que lo que siento por ella no deje de ser platónico. Está recién separada y tiene un hijo, aunque soy consciente de que por muy separada que esté, por lo que me ha explicado de su vida entiendo que es heterosexual y que todo lo que siento es platónico e idealizado y sé que nada va a pasar más allá de mis fantasías (o eso creo). No obstante, por otro lado siento que con el paso del tiempo algo especial ha surgido entre nosotras, una conexión más allá de la amistad, no sabría cómo explicarlo. Lo intuyo en su mirada, en su sonrisa, en su ternura, en sus halagos, en sus abrazos, en sus caricias y besos en mi mejilla, muestras de afecto cada vez más frecuentes. Me hace sentir protegida, única, querida, algo que no sentía en mucho tiempo. Hoy es viernes 23 de junio, víspera de San Juan. Tengo visita con Gunilda a última hora en su consulta privada, ya que compagina la sanidad pública con la privada, algo tan propio de este país por desgracia. Han pasado tres semanas desde que me dio el alta de mi ingreso hospitalario y ya la he echado mucho de menos. En algunas ocasiones durante este tiempo hemos hablado por correo electrónico y por teléfono sobre mi estado de salud, sin nada más allá de esto porque es una muy excelente profesional. Pese a ello, cuando me habla desde su correo o teléfono personales, ya fuera de su ámbito laboral, me pregunta qué tal estoy en todos los ...
... aspectos, hablamos de nuestras cosas y nos decimos lo mucho que nos echamos de menos. Y que en nuestros mensajes ella siempre se despida con un «cuídate mucho» y un «te quiero», algo que tanto me enamora y de esta misma manera yo le correspondo, aunque con ella está más que claro que no es lo mismo hablar por correo que cara a cara. Además, realmente no vivimos cerca, porque aunque a ella en el sistema público le haya tocado trabajar aquí, reside a su ciudad natal, situada a dos horas de mi localidad. Durante unos días de la semana trabaja en la sanidad pública de mi pueblo y durante otros en su consulta privada en su ciudad. Siento que me falta algo de Gunilda más allá de sus correos y sus llamadas. Necesito encontrarme con ella. La echo realmente de menos. Anhelo sentirla cerca, la calidez y su cuerpo junto al mío fundidos en un fuerte abrazo y sus preciosos labios sellando mis mejillas y mi frente, haciéndome sentir protegida. Extraño hablar con ella cara a cara, mirarla a sus preciosos ojos cafés, escuchar de cerca su dulce y profunda voz, su presencia, tanto física como moral. Me conformo sobradamente con esto si nada más puede surgir entre nosotras. Son muchas las veces que mi cuerpo ha sentido intensamente ese dulce, inflamado y húmedo calor pensando en ella, dejando mi ropa interior bien mojada. Imaginando cómo sería besar sus labios, acariciar su cabello y su piel, abrazarla intensamente. Cómo sería llegar al máximo grado de intimidad con ella, sentir la opulencia ...