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Gunilda, mi médico hetero y mi amor (parte 1)
Fecha: 09/10/2026, Categorías: Lesbianas Autor: Amorclandestino, Fuente: CuentoRelatos
... de menos, demasiado. Más que nunca. A raíz de todos momentos más duros y más bonitos que ambas hemos vivido, tanto como doctora/paciente y como más allá de dicho vínculo, puedo decir que durante los tres meses que he estado ingresada he desarrollado fuertes sentimientos hacia ella. Y después de todo, estar casi un mes sin vernos se me ha hecho duro, como si me arrancaran algo dentro. ¡Dios mío, cuánto ansiaba ya un abrazo suyo! Es indescriptible lo que siento estando nuestros cuerpos abrazados. Al mismo tiempo, siento como mi tenso estado de ánimo se amaina lentamente. Mientras la abrazo, tengo mi cabeza posada entre su voluminoso estómago y sus pechos. Sus bellos y finos labios besan mi cabeza, mi frente y una de mis mejillas. Siento unas tremendas ganas de llorar y mis ojos empiezan a derramar lágrimas, algo de lo que ella se percata y al instante me toma de mis delicadas mejillas con sus manazas. –¡Ay! ¿Estás bien, cariño mío? –me pregunta, un tanto apenada. –Sí, estoy bien. Muy bien. Es solo que… Que te he echado mucho de menos –le respondo entre lágrimas y sollozos. –¡Ay, mi Clío! –me dice, abrazándome de nuevo y llenando de besos mi cabeza, mi mejilla y mi frente, dejando escapar un sentido suspiro. Se nota que ella también está emocionada, aunque debe contener más sus emociones. Siento sus fuertes brazos y sus manazas recorriendo mi esbelta cintura y mi espalda. Echaba demasiado de menos esa sensación de calidez, de protección. Deseo con todas mis fuerzas que sus manazas amaran mi cuerpo entero. Tiene unas manos bien grandes y gruesas, que en primer plano sin ver a la persona portadora de ellas, no se pensaría que son unas manos de mujer. Entonces, me toma de la cintura con su grande brazo y su manaza y caminamos por el pasillo dirigiéndonos a su consulta. Realmente me encanta este gesto de ella hacia a mí y me hace sentir muy segura. Continuará.