1. Una visita nocturna inesperada


    Fecha: 09/10/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Darkvelvet4, Fuente: TodoRelatos

    ... era mi mente la que estaba fuera de control. Pensé que se acercaría a mí, pero me agarró de los tobillos y tiró de mí hacia el borde de la cama, donde estaba más oscuro. Tumbada boca arriba, me abrió las piernas, yo no me resistí: aquel hombre hacía lo que quería conmigo, y lo peor es que yo lo estaba disfrutando muchísimo. Sus movimientos eran rápidos, fuertes, mostraban un carácter autoritario. Sentí que empezaba a acariciar de nuevo mi clítoris, ya hinchado y sensible por el anterior orgasmo, pero esta vez no eran sus dedos, era algo más ancho, más pesado, caliente, era su miembro. Se estaba divirtiendo conmigo, rozándolo contra mí, hacia arriba, hacia abajo, cambiaba de ritmos, lo hacía despacio y de pronto más deprisa, violentamente, sus huevos chocaban con mi encharcado coño, y yo gemía, me arqueaba, se me ponían los ojos en blanco, pedía más. Me estaba masturbando con su polla y volviéndome loca. "Por qué no la metes ya" dije, quejándome, gimiendo, cierta frustración contenida en mis palabras. Por primera vez, me habló. Su voz, profunda, grave, casi como un gruñido, me respondió: "porque me lo vas a tener que suplicar, puta". Entonces entendí todo, aquel hombre me estaba sometiendo, me estaba dominando aprovechándose del placer que me producía, estaba follándome la mente, no el cuerpo. Y yo no podía pensar en nada más. De pronto me hallé suplicándole que me penetrara, susurrando. Él aceleraba aquel ritmo endiablado, provocándome olas de placer que me recorrían todo el ...
    ... cuerpo, y empecé a notar que cada vez estaba más cerca del orgasmo "Más alto, venga, pídemelo, sé que te mueres porque te folle, ¿verdad? Y antes has estado en el espejo poniéndome cachondo" Ya no podía más, mi mente sólo podía desear una cosa "Sí, sí por favor, fóllame por favor, no aguanto más, joder" dije casi implorándole. Mis palabras surtieron un efecto inmediato. Apoyó su polla en la entrada de mi vagina empapada y empezó a bombearme durísimo. Su miembro erecto, largo, ancho, ligeramente curvado hacia arriba, entraba y salía de mí sin piedad. El ruido de su cuerpo chocando contra el mío violentamente resonaba en toda la habitación, mientras yo gemía tan fuerte que tuvo que taparme la boca con su mano. Con la otra me seguía tocando, me cachetaba el clítoris, haciendo que me retorciera de placer y dolor. Ese hombre me estaba follando como si fuera su último día en la tierra, como si llevara mucho tiempo deseándome, queriendo poseerme, tenerme exactamente así, entregada a él mientras me trasportaba a otro mundo. Empecé a sentir otro orgasmo acumularse en mi abdomen, como una tormenta eléctrica. Mis respiraciones eran más intensas, más profundas, él se estaba dando cuenta. "Te vas a correr conmigo, preciosa, no sé si acabar en tu cara o en esas tetas hermosas que tienes" Me dijo mientras seguía penetrándome. "Tócate para que te vea mientras te follo, te encanta ser mi puta, ¿verdad?" No le veía, pero sabía por el tono de voz que estaba sonriendo satisfecho. Liberó su mano ...