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Neverland 31.
Fecha: 11/10/2026, Categorías: Dominación / BDSM Gays Incesto Autor: CesarEmperador, Fuente: SexoSinTabues30
... encuentra a mi hijo y a mi abrazados. Yo acariciando la larga espalda de mi bebé, mientras que por casual accidente al bajar mi mano, jalo el elástico del pantaloncillo deportivo de mi hijo dejándo a la vista en nacimiento de sus glúteos y el elástico del jock. Toma la bolsa de palomitas, se da media vuelta y ambos adultos presentes vemos como mi hijo va caminando lentamente hasta volver a desaparecer. Mi verga en ese punto ya está lubricando de a madres, endurecida y aprisionada en el interior del pantalón. Escuchamos como el volumen del televisor vuelve a proyectar la voz de la consola. Continuamos con la plática y poniendo en curso lo que le dije a mi hijo, finjo que ya nos íbamos a retirar. Me levanto del banquillo del bar y me tambaleó un poco. Pero para nada estoy ebrio… Mi amigo Joaquín se alerta y haciendo todo lo posible me «convence» de quedarme un momento en su enorme sillón para poder descansar y que se me baje la borrachera. Reclino mi cabeza sobre el mullido sillón y finjo quedar Out. Unos segundos después escucho que Joaquín se retira, escucho que toma su vaso de licor de la barra y el ruido de sus zapatos me indica que se dirige a dónde se encuentra mi hijo. Abro ligeramente mis ojos y alcanzó a mirar como presuroso entra en su habitación. Veo mi reloj y calculo que unos veinte minutos mi hijo ya lo habrá convencido. A lo lejos escucho como el volumen del televisor bajá y por un comando de voz las luces de la casa se apagan. Definitivamente mi ...
... hijo lleva las de ganar. Me quito los zapatos y lentamente ve levanto del sillón. Voy caminando con cautela para no hacer ruido alguno. Saco mi celular y activo la camara trasera en modo video. Al irme acercando escucho claramente los gemidos de mi hijo. El cabrón es ya todo un profesional de la seducción. En Neverland no ha habido hombre que no sucumba a sus encantos infantiles. Para fortuna mia las habitaciones no tienen una puerta que les provea de privacidad. Después de esto Joaco lo considerará. Levanto mi celular y enfoco el interior de la habitación principal, la imagen que recibo es por demás excitante. Mi hijo David está en cuatro, completamente desnudo sobre la espaciosa cama. Mi amigo Joaco de rodillas detrás de él abriéndole el culo y dándole un sonoro beso negro. Ahora entiendo cuando dicen que sino suena como perro bebiendo agua no es un buen beso negro. Mi amigo Joaco abre lo más que puede las nalgas de mi bebé mientras su lengua se entierra en el interior del culo de David. Mi hijo está extasiado y entregado al placer. La piel blanca del trasero de mi hijo contrasta con la apiñonada tez de las manos de Joaco. En un segundo Joaco se levanta y retira su pantalón arrojándolo al suelo a un lado de él. Enfoco lo que sucede. Joaquín saca del mueble cito a un lado de su cama un botecito de lubricante (reconocí la marca) y un par de condones. Todo sucedió tan rápido, pero que bueno que lo grabé todo. Tomó uno de los condones y lo saco de la envoltura, lo ...