1. Neverland 31.


    Fecha: 11/10/2026, Categorías: Dominación / BDSM Gays Incesto Autor: CesarEmperador, Fuente: SexoSinTabues30

    ... coloco en la punta del glande y con una maestría que solo el sexo continuo te da, lo desliza hasta topar con la base de su pene. Totalmente recto, con una circunferencia mediana y un glande del mismo grosor que el resto. Toma el frasco de lubricante y deja caer una cantidad considerable en el culo de mi hijo David. Lo cierra y arroja la botella. Y de una empuja su dedo medio por el interior del culo de mi bebé. Mi hijo arquea su espalda y de su garganta se escapa un gemido casi silencioso. Joaquín se inclina hasta estar cerca de la cabeza de mi bebé y le dice algo a su oído. Debido a la distancia y que según él no quería que yo despertara. No escuché lo que dijo. Pero mi bebé, movió su cabeza afirmando lo que mi amigo le dice.
    
    Se levanta y sacando su dedo medio. Sacude su hinchado pene y lo apuntala hacia el centro del culo de mi David. Y haciendo presión, un poco, se va abriendo paso en el interior de mi hijo. El pequeño diablillo deja escapar un sonoro gemido de placer haciéndole creer a Joaco que su pene es muy grande.. si supiera que el pequeño gañán delante de él ya ha sido objeto de un dos romano en varias ocasiones.
    
    Las manos de Joaco tienen extendidos completamente los dedos y como si se tratase de un frágil cristal van a posarse delicadamente en la cintura de mi David.
    
    La calentura del momento es tal que haciendo malabares y para no mover demasiado la cámara del celular, saco a una mano el pene de mi pantalón. escupo una buena cantidad de saliva, mojo mi ...
    ... glande y empiezo a masturbarme.
    
    Joaquín comienza a violar el culo de mi querido David que muy entrado en su papel de nene inocente, se deja hacer todo lo que Joaco se le ocurra. La cadera de Joaco se mueve de tal forma que pareciese que en cualquier momento va a traspasar el delicado cuerpo de mi hijo. En sus piernas se marcan un par de músculos dandome a entender que Joaquín lo está disfrutando. Tal vez es el alcohol en el organismo de aquel hombre o el placer que está sintiendo, que esté comienza a desinhibirse. Con sus manos de adulto empieza a abofetear las nalgas de mi bebé, quien se queja exquisitamente. Una y otra vez las golpea arrancando de la garganta de mi bebé quejidos que excitan a quien los escucha. Yo mismo estoy excitado.
    
    Alcanzo a escuchar pequeñas frases cargadas de una connotación altamente sexual — putito… Rica cola… Que caliente… Tu papá… — y otras tantas más.
    
    Joaquín se detiene, saca su lubricado miembro del interior de David. Lo empuja hacia adelante y tomándolo de los tobillos lo gira. Al quedar mi hijo boca arriba, Joaco le abre las piernas y direccionando nuevamente su pene lo vuelve a introducir de una. –que rico culo cabroncito. Que rico culo te cargas– se escucha en toda la habitación. Mientras aquel hombre deja caer toda su humanidad sobre la delicada fisionomía de mi hijo. Lo abraza encerrandolo entre sus brazos y hace que la cabeza de mi hijo se hunda entre sus pectorales. Desde donde yo estoy grabando veo con placer absoluto como el culo ...