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Mi primera infidelidad antes de casarme (parte 1)
Fecha: 12/10/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Alma Carrizo, Fuente: CuentoRelatos
Conocí a mi futuro esposo siendo muy joven. Estuvimos tres años de novios, y cuando nos conocimos, yo era inexperta en el ámbito sexual. Aunque tuve un par de oportunidades antes de él, siempre sentí que no era el momento adecuado. En aquella época, mi cuerpo era joven y esbelto: piernas tonificadas, curvas pronunciadas y un busto firme que llamaba la atención. Cuando cumplimos nuestro tercer aniversario, él me propuso matrimonio. Acepté sin dudarlo. Nuestro futuro parecía prometedor, con el apoyo incondicional de nuestras familias. Los preparativos de la boda avanzaban sin contratiempos, y estábamos a solo un mes de dar el sí cuando mis amigas me sugirieron organizar una despedida de soltera en un boliche de la ciudad. Los amigos de mi prometido harían lo propio en nuestra casa, así que accedí, con la condición de que fuera una salida tranquila, solo para bailar un rato y regresar temprano. No podía imaginar que esa decisión marcaría un antes y un después en mi vida. La noche llegó, y al entrar al boliche, noté que estaba medio vacío. Aunque no era lo que esperaba, me alegró, pues solo quería disfrutar de la compañía de mis amigas. Pedimos unas copas, reímos y bailamos un rato, hasta que un grupo de hombres llamó nuestra atención. Eran cuatro tipos atractivos, altos y con cuerpos trabajados que no pasaban desapercibidos. Poco a poco, se acercaron a nosotras, nos invitaron a bailar y, casi sin darnos cuenta, cada una de mis amigas terminó emparejada con uno de ellos. ...
... Yo, incómoda con la situación, decidí retirarme a la barra. No quería involucrarme con nadie; después de todo, estaba a punto de casarme. Mientras observaba a mis amigas, perdidas en la música y en los brazos de aquellos hombres, uno de ellos se acercó a mí. Era alto, de mirada intensa y una sonrisa que desprendía confianza. Se presentó como Alan, y su voz era suave pero segura. —Hola, ¿te molesta si me siento aquí? Mis amigos parecen estar… bastante ocupados —dijo, señalando hacia el grupo, donde las risas y los movimientos sugerían algo más que un simple baile. —No, no hay problema —respondí, tratando de sonar indiferente. —Gracias. No suelo hacer esto, pero no pude evitar notarte. Pareces diferente al resto —comentó, con una sonrisa que me hizo sonrojarme. —Diferente, ¿en qué sentido? —pregunté, arqueando una ceja. —No sé… más reservada, quizás. Como si no pertenecieras a este lugar —dijo, mientras pedía dos tragos al barman. —Es mi despedida de soltera —expliqué, mostrando el anillo de compromiso—. No suelo salir mucho. —Ah, eso explica muchas cosas —respondió, con una carcajada—. Aunque, con tu belleza, no me sorprende que ya estés comprometida. La conversación fluyó con naturalidad. Alan era encantador, divertido y sabía cómo hacerme reír. Los tragos comenzaron a llegar, uno tras otro, y antes de darme cuenta, ya había perdido la cuenta. Mis inhibiciones se desvanecieron, y la noche se convirtió en una mezcla de risas, miradas cómplices y un ...