1. Mi primera infidelidad antes de casarme (parte 1)


    Fecha: 12/10/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Alma Carrizo, Fuente: CuentoRelatos

    ... puede haber otra salida?
    
    Vacilé un momento antes de escribir.
    
    —Mmmm, puede ser.
    
    —Jajaja, dale. Te prometo que será solo para charlar como lo hicimos. La pasé muy bien.
    
    —Yo también me divertí mucho —respondí, sintiendo cómo una sonrisa se dibujaba en mi rostro a pesar de todo.
    
    —Bueno, después te hablo. Tengo que ir a cocinar. Chau.
    
    —Chau, hermosa.
    
    Estaba tan caliente que no podía creer lo que estaba haciendo, dándole lugar a él de esa manera. Pero la verdad es que, cuando sentí su pene, fue una sensación tan única que mi esposo nunca me había dado. Él era tan distinto a mi marido que me hizo cuestionarme si realmente estaba con la persona correcta. Esa experiencia me hizo dudar, incluso a pocos días de mi boda.
    
    Pasaron los días y traté de no mirar el celular. Tenía varios mensajes suyos, pero no respondí a ninguno. Quería hacer las cosas bien con mi novio, a pesar de que todavía no habíamos tenido relaciones sexuales. Cada vez que dormíamos juntos y él me rozaba con su pene, nunca sentí nada parecido a lo que él me hizo sentir. Quizás eso era lo que necesitaba.
    
    Luego, un viernes, a una semana de mi boda, salí a hacer algunas compras. Todavía nos faltaban algunas cosas pequeñas para la ceremonia. Salí con ropa deportiva que se ajustaba perfectamente a mi cuerpo, resaltando cada curva. Al llegar a la tienda, me excedí comprando cosas que no necesitaba, y como estaba sola, me costaba llevar todo al auto. En un momento, se me cayeron un par de bolsas, y ...
    ... de repente, un hombre se detuvo para ayudarme.
    
    —Disculpe, déjeme ayudarla, señorita —dijo, agachándose para recoger las cosas.
    
    —¡Muchas gracias! —respondí, y cuando levanté la vista, lo reconocí de inmediato—. ¡Alan!
    
    —¡Alma! ¡Qué hermosa sorpresa! —exclamó, con una sonrisa que me hizo sonrojar.
    
    —Llegaste en el momento justo. ¿Me ayudás a llevar estas cosas al auto? —pregunté, sintiendo cómo mis mejillas se encendían.
    
    —Por supuesto, no te hagas problemas. Te ayudo —dijo, riendo.
    
    No podía creer que me había encontrado con él, el hombre que me había hecho dudar de mi relación. Mientras caminábamos hacia el auto, la conversación fluyó entre risas incómodas y miradas cargadas de tensión. La atracción entre nosotros era palpable, y ambos lo sabíamos.
    
    —¿Por qué no me respondés los mensajes? —preguntó de repente, rompiendo el silencio.
    
    —Disculpá, en estas semanas lo último que miré fue el teléfono. Estuve ocupada con los preparativos de la boda —respondí, tratando de sonar casual.
    
    —Ah, claro. Yo pensé que ya me habías olvidado —dijo, con un tono de broma, pero sus ojos decían otra cosa.
    
    —No, no —reí, intentando disimular mi nerviosismo.
    
    —Bueno, aprovecho para invitarte a unos tragos mañana. ¿Qué te parece? —preguntó, con una sonrisa pícara.
    
    —Mmm, no lo sé. No estoy segura de que mi novio esté de acuerdo o qué pensará —respondí, jugando con las bolsas que llevaba en las manos.
    
    —No te preocupes, podés decirle que salís con tus amigas. Yo llevaré a ...