1. El niño más gordo del Campamento.


    Fecha: 12/10/2026, Categorías: Fantasías Eróticas Gays Autor: GordMadrid, Fuente: SexoSinTabues30

    ... pregunta hizo al pequeño obeso sacarse la polla de Damián de la boca. Tenía metido un poco más de la mitad de su enorme polla, un record histórico del crío. -Siempre quiero más, es lo que más me gusta. El Señor Martínez nos miró a Sergio y a mí, sonriente. -Caballeros, se van a sacar las pollas y van a correrse en la boca de Jaimito, sino, me encargaré personalmente de que no encuentren trabajo nunca. Sergio con la misma alegría que compartían todos los adultos (y el niño) de la sala no tardó en sacarse una polla de 17 centímetros. En ese momento todos entendimos a qué se refería cuando pensaba que a un niño no le podría caber una polla adulta en la boca. Su grosor era inmenso. Un poco aplanada, pero su ancho era el doble de la polla de sus compañeros, un monstruo que Jaime vio con felicidad. Ese día el pequeño estaba descubriendo que cada polla es especial y todas requieren de cuidados personalizados. Empezó a lamerla como a un helado, permitiéndonos ver a los demás los mágicos movimientos de su lengua. Sergio no perdió el tiempo y rápidamente se puso a sobar las tetas colgadas del crío como había hecho su jefe hace unos minutos. A Jaime parecía gustarle, era todo un mariconcito. En ese momento pensé que de mayor seguro que iba a ser chapero, o travesti. Mi jefe me miraba inquisitivamente. No era una opción no ceder, pero me preocupaba no funcionar con tanta presión. Me levante de la silla y me acerqué a la pervertida orgía que se había formado tan rápidamente. El obeso del ...
    ... niño no paraba de cambiarse la polla de la boca. A las que no se la estaba chupando las acariciaba en la punta, por que había descubierto que salía juguito si se acariciaba, juguito que enseguida lo lamía para bebérselo todo. En ese momento esa pesadilla en la que se había convertido este trabajo de verano alcanzó su punto álgido. El horror de ver mi mano sacando mi polla para ofrecérsela a un niño se hizo durante unos segundos insoportable. Hasta que Jaime se la metió entera en la boca. Mi polla flácido experimentó un calor y una humedad sobrehumana. La lengua del niño estaba a la altura de las expectativas creadas. En pocos segundos el niño disfrutaba de mi polla dura en su boca y yo sentía que me desmayaba del placer. Toda preocupación y miedo desaparecieron tragadas por ese angelito de la guardia. El niño continuó devorándonos las pollas, dando vueltas en el circulo de perversión que habíamos creado los cuatro compañeros. La sonrisa del niño no desaparecía ni en los momentos más difíciles de soportar en la garganta la polla de un adulto. Poco a poco a todos nos entraron ganas de corrernos. Avisamos al niño, que se puso mas feliz aún por tener tanto relleno. -¿Entonces me quereis? Preguntó en lo que cambiaba la polla de Sergio por la mía. Un rayo de placer me atravesó por la dulzura de la pregunta mezclada con el vicio de la putita mamona que era el niño. Su lengua giraba alrededor de mi glande mientras su garganta aspiraba con fuerza. No pude más y mientras le decía que ...