1. El niño más gordo del Campamento.


    Fecha: 12/10/2026, Categorías: Fantasías Eróticas Gays Autor: GordMadrid, Fuente: SexoSinTabues30

    ... relleno, Jaimito. Pero esta vez deberás tomártelo como un niño mayor, sin nada y sin gafas, lo verás todo ¿quieres? -Pero si veo el postre no me lo podré comer. -Eso sólo pasa con mis subordinados, Jaimito. Yo soy el director de este campamento y te permito ver el postre y comértelo. ¿quieres? -¡Sí! Contesto Jaime dejando de llorar y sonriendo. De repente era el Jaime de siempre, risueño, encantador. El director se bajó la bragueta y se sacó una polla de 23 centímetros, la tenía durísima y apuntaba al niñito de seis años que tenía a escasos centímetros de distancia. -Este es el postre que tanto te gusta, Jaimito. Jaime no apartaba la mirada de esa enorme polla. De su boca, siempre medio abierta, cayeron unas cuantas babas a la rolliza barbilla. -¿Es eso? ¿Y la nata? -Esta vez no habrá nata, Jaimito, eres un niño mayor y debes comerte el postre tal cual. ¿Te gusta? El director movió su cintura para que su polla se moviera de un lado a otro de forma hipnótica. No me podía creer nada de lo que estaba pasando. Jaime no respondió, en lugar de eso abrió la boca, acercándose a la polla del director. El Señor Martínez se incorporó para facilitar la tarea a ese niño tan gordo. Su glande desapareció entre los grandes mofletes. Dentro de su boca se notaba que Jaime estaba barriendo todo el glande con su lengua, acostumbrado a limpiar la nata de la polla de mis compañeros. La cara del Señor Martínez se ablandó en cuanto el niño empezó a mover su lengüecita. -Dios, es la mejor mamada ...
    ... que me han hecho nunca. Tomé consciencia en ese momento de todo lo que pasaba. ¿Cómo podía ser que un niño hiciera mejor mamadas que cualquier persona adulta? Era contranatura todo lo que sucedía en este campamento. Al contrario de lo que pudiera parecer en un principio el director dejaba hacer al niño sin marcar ningún ritmo ni penetrar más allá de lo que el niño se metía en la boca por su propia voluntad. Al principio se entretenía con el glande solamente pero pronto empezó a meterse más centímetros de esa polla interminable en su pequeña boquita. Su lengua se movía alrededor del rabo con una facilidad asombrosa, ya que la polla del director le llenaba por completo la boca. Por primera vez el director me miró a la cara. -¿Entonces has dicho que los responsables son Damián y Fede? Asentí sin poder hablar. Estaba hablando con un adulto que estaba abusando de un niño como si tal cosa. El Señor Martínez pulso un botón del teléfono de su mesa y mientras hablaba empezó a abrir la camisa del pijama del niño. Dejó al descubierto dos tetas inmensas, que caían hacia los lados como unas enormes ubres. Se puso a acariciar las tetas como si fuesen las de una mujer. -Ana, anula mi reunión con coordinación, la haremos en tres horas. Haz llamar a los integrantes del grupo 6, salvo a Antonio, evidentemente, que ya está aquí. Hazles pasar inmediatamente, no se moleste en acompañarles. Un «si, señor» sonó del otro lado del teléfono. El director dejó de pulsar el botón e inmediatamente soltó un ...
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