1. Mi primito: La primera vez


    Fecha: 14/10/2026, Categorías: Incesto Autor: Lena Hache, Fuente: TodoRelatos

    ... el estirón, pero me pareció el adecuado. Me masturbé varias veces pensando en él mientras esperaba a que se acercarse, ya que yo no quería llamar mucho la atención.
    
    - ¡Mateo! Ven sube. - Le dije por una de las ventanas de la casa árbol al verlo pasar corriendo por delante.
    
    Él se paró en seco.
    
    - ¿Por qué?
    
    - Tengo un plan para esta noche y quiero que me ayudes a organizarlo.
    
    Mateo subió la escalera que llevaba hasta mi escondite y mientras escalaba yo me desnudé. No tenía ni una prenda de ropa encima cuando el asomó la cabeza por la trampilla. Se llevó tal sorpresa que casi se cae.
    
    - ¿Te molesta que no lleve nada? Es que hace mucho calor, mira que sudadita estoy. - Dije con voz seductora y acercándome a él para que viese como el sudor se deslizaba por mis tetas.
    
    - No, no me importa. - Me contestó algo cortado, evitando mirarme.
    
    - Ven siéntate a mi lado, que aquí es donde se está más fresquito.
    
    Él me hizo caso por complacerme, pero yo lo notaba incómodo. Yo no me corté y me puse a leer mi libro a la vez que mi mano jugaba con mi coño.
    
    - ¿Cuál es el plan que tenemos que organizar? - Me preguntó como si no se estuviese enterando de lo que yo estaba haciendo.
    
    - Antes quiero saber un par de cosas, ¿vale? Si no quieres contestar no contestes. No me va a molestar.
    
    - Vale, dime. - Dijo con cierta impaciencia.
    
    Solté mi libro y la mano que me quedó libre la apoyé en su muslo y la fui dirigiendo despacio hacia su paquete.
    
    - Tú te haces pajas, ...
    ... ¿verdad?
    
    Mateo asintió.
    
    - Pero nunca te ha hecho una paja otra persona, ¿verdad?
    
    - Nunca.
    
    Mi mano ya manoseaba su paquete.
    
    - Pues mira... mi plan es tocar la primera polla de mi vida, y pienso que la tuya es una buena opción. Mi primera polla la de mi primo favorito. - Le dije mientras mi boca de acercaba a su oído y mi mano intentaba desabrochar su pantalón.
    
    Le saqué su pollita del pantalón y lo besé mientras le hacía una paja.
    
    - Igual deberías quitarte la ropa para no mancharla.
    
    Mateo me hizo caso y se levantó para quitarse la ropa. Mientras tanto yo me puse a hacerle una mamada. Su pene cabía entero en mi boca y mi lengua lo abarcaba entero de un único lametón. Seguí pajeándolo a la vez que le comía los cojones. Mi lengua recorría su escroto cuando me lanzó la primera dosis de semen de la tarde. Me cayó en el pómulo, a milímetros del ojo, y se deslizaba por mi mejilla. Cogí algo con la lengua y el resto con un par de dedos. Me lo tragué todo.
    
    - Ahora tú a mí. - Le exigí mientras me sentaba con las piernas abiertas para dejar mi coño a la vista.
    
    Me lo comió con ansia. Yo le señalé el clítoris para que me lo lamiera.
    
    - Sólo el clítoris. No te muevas de ahí. No me vayas a romper el himen que quiero que lo haga tu polla.
    
    Me hizo caso. No llegué a correrme antes de cansarme de que me comiera el coño, pero me había dejado muy caliente. Me puse a cuatro patas, pero justo antes de que me penetrara me arrepentí. Finalmente me tumbé boca arriba para ...