-
Ola de calor 3
Fecha: 18/10/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Javi, Fuente: TodoRelatos
Habían sido dos fines de semana bastante serios, la vecina había estado rondándome como quería, desde que volvimos de su casa del pueblo había estado viniendo casi a diario a pasar el rato conmigo, yo sin queja obviamente. El calor había bajado un poco, pero estaba resultando un verano muy duro. Era jueves y acabábamos de echar un polvo en el sofá. Cansados y sudorosos estábamos abrazados a oscuras y Rosa rompió el silencio. -¿Este fin de semana tienes plan? Manolo se va con unos primos suyos a Extremadura el viernes. -No, si tienes algo en mente. -¿Y si vamos a la playa? -Bien. -Podríamos ir a Bilbao, allí hay algunas playas nudistas, no he comprado bikini y sé lo que haces con mis bañadores. -Se tarda mucho en ir para pasar el rato. -Cogemos hotel y dormimos allí. -¿Estás segura? -Completamente. -Estás como una cabra. Pero Manolo tiene unos huevos terribles, no se va contigo al pueblo que está relativamente cerca y se va a Extremadura que está a tomar por culo y hace más calor aún. -Cuando te cases y lleves toda la vida lo entenderás. Nos vamos el sábado, pasamos el día y el domingo estamos aquí antes de comer, ni se notará El viernes su marido se fue a las tres de la tarde así que ella se vino a mi casa incluso antes de que yo llegase de trabajar, la costumbre de que mis padres les habían dado un juego de llaves por si acaso, y nosotros teníamos otro de su casa hacía que no hubiera problema para que entrase en mi ausencia. Llegué a ...
... casa y la vi, se había cortado el pelo en una melena corta y se la había teñido en un castaño claro con toques cobrizos, estaba muy guapa, llevaba un picardías rojo que no le tapaba nada y me esperaba sentada en una butaca del salón. -Vaya, pareces Emmanuelle así sentada, estás preciosa. -¿Te gusta? -Mucho. Ahí mismo me quité el pantalón y le dije que se levantara, me senté yo y ella se sentó sobre mi polla de espaldas a mi, comenzó a botar de inmediato mientras yo le sobaba las tetas desde atrás y le lamía la parte alta de la espalda y los hombros. Ella gemía y gozaba de mí polla disfrutar como el primer día, se retorcía y vibraba con cada golpe que se daba contra mi, cuando se cansaba se quedaba ensartada y movía de manera circular las caderas. Me corrí en abundancia dentro de ella, como era costumbre. Después de comernos a besos como siempre, la invité a la ducha, que ella estaba caliente, pero yo acababa de llegar de trabajar. Nos duchamos rozando nuestros cuerpos y besándonos continuamente, después nos tumbamos sobre la cama. -Quédate a dormir aquí. -No lo veo. -Nadie te ha visto entrar, los vecinos del lado derecho se han ido de vacaciones. Nadie te ha visto entrar hoy, nadie te va a ver salir mañana. -Pero no tengo nada preparado. -Para una bolsa de ropa que necesitas… además, quieres ir a la nudista, como no lleves ropa para que te invite a cenar por ahí… -¿Es una indirecta? -No, es directa. Ella me besó, estuvimos allí tumbados ...