1. Ola de calor 3


    Fecha: 18/10/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Javi, Fuente: TodoRelatos

    ... que ahí había más gente, ella respondió que por eso había elegido ese sitio.
    
    Escupió sobre la palma de su mano y comenzó a masajearme el rabo, me dijo que nunca me había hecho ella una paja y que quería ver qué tal se le daba, así que la dejé hacer, me tumbé boca arriba para dejarla hacer tranquila, su mano subía y bajaba con tranquilidad y cierta parsimonia, era algo deliberado, se notaba que no quería que me corriese pronto, a parte de que se notaba la inexperiencia. Cuando llevábamos un rato así me pidió que me pusiera de pie, yo creía que se iba a arrodillar y chupármela, pero no fue así, me hizo colocarme de pie apoyado con mis manos a las rocas como si me fuera a cachear y ella seguía masturbándome mientras me lamía la espalda, la verdad es que era una sensación muy deliciosa. Desde mi posición pude ver que no había nadie cerca, ni en la arena ni en el agua, estaba observado eso cuando sentí su lengua entrar en mi culo. Me pilló desprevenido y pegué un pequeño salto, pero no me disgustó para nada la sensación, nunca me habían hecho un beso negro a mí, pero he de admitir que me encantó. Rosa seguía moviendo su lengua por dentro de mi culo y pajeándome cuando sentí que me iba a correr, me hizo girarme, se acuclilló y siguió unos segundos con la mano hasta que dos chorros abundantes de leche espesa y caliente impactaron en su rostro, uno de ellos la dejó parcialmente ciega porque iba desde su barbilla hasta su frente y caía sobre su ojo derecho. Rosa me miró con el ...
    ... ojo libre y expresión de satisfacción.
    
    -¿Te has quedado más a gusto?
    
    -Por supuesto.
    
    -He pensado que si te pasas el día lamiéndome el culo, tan malo no puede estar, y me ha gustado, estas cosas son de repetir.
    
    -Pues tu cuando quieras me puedes comer el culo sin compromiso.
    
    Rosa se relamió tratando de coger todo el semen que había aterrizado alrededor de su boca y yo con el dedo le fui llevando el resto. La ayudé a levantarse y decidimos darnos un chapuzón.
    
    Al ir al agua vimos que había algunas toallas más, pero en total no superaban la docena y estaban todas a más de veinte metros.
    
    El agua estaba muy buena, pensaba que el contraste iba a ser mayor, pero con el calor que estábamos sufriendo era normal que ni se notara, aún así estaba muy fresquita, Rosa se metió bajo el agua para así quitarse los restos que se habían quedado resecos en su cara, yo me quedé un rato haciéndome el muerto para que me metiera el agua, la mar estaba tranquila, así que no había ni oleaje ni resaca. Rosa me hizo cosquillas y me incorporé un poco, me abrazaba, me besaba, no sé cortaba un pelo, allí no nos conocía nadie y además la gente estaba muy a su bola como para ver a una abuela y un chaval dándose el lote en el agua.
    
    Nadamos y jugamos a tirarnos agua un par de horas, hasta que vi que tenía los dedos arrugados, saqué la mano del agua y se la enseñé.
    
    -Mira, me parezco a ti.
    
    -Eres idiota. Anda vamos a la toalla, que me debes un polvo en la playa.
    
    Salí detrás de ella y ...
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