1. Ola de calor 3


    Fecha: 18/10/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Javi, Fuente: TodoRelatos

    ... postura, como había bastante hueco entre ella y yo uno de ellos le comió la boca un rato, Rosa le acariciaba la cabeza mientras le correspondía a los besos, después otro se pidió el turno y lo sustituyó, a Rosa parecía gustarle ese juego, yo seguía follándola cuando el siguiente le comió los morros. Finalmente no me pude contener y me corrí, llevaba demasiado rato acumulando, Rosa quitó al hombre y me atrajo hacia ella para que la besara yo, nuestras lenguas se encontraron, la besé con pasión, compartiendo la saliva de tres desconocidos, aquello me excitó más solo de pensarlo, mi polla se volvió a endurecer sin ni siquiera haberla sacado. Salí y dejé que ella cogiera aire.
    
    Los tres tíos volvieron a sacar chupitos improvisados, esta vez de tequila, no teníamos ni sal no limón, pero no nos importó a nadie.
    
    Rosa cogió aire un rato, los tres tíos se dieron por satisfechos, de hecho estaban hablando de irse cuando Rosa se arrodilló en la alfombra y le dijo a uno de ellos que se acercara, este obedeció y ella empezó a chuparle la polla, los demás, instintivamente nos levantamos y la rodeamos, Rosa se sacó esa polla de la boca y se metió otra, cuando estuvo un rato fue a por otra y después la mía, comenzó a alternar las pollas, entraban y salían de su boca sin ningún orden en concreto, pero en todo momento tenía una polla en la boca y pajeaba otra con la mano, los demás se iban pajeando hasta que le tocase su turno, ya fuera de mano o de boca, los cuatro le sobábamos las ...
    ... tetas y el cuerpo con la meno que teníamos libre, uno de los tíos se corrió en su cara, después otro también explotó sobre ella, poco a poco dejó de verse clara su cara entre tanto esperma, después fue mi turno y también me corrí, el cuarto tardó pocos segundos.
    
    Al finalizar, la cara de Rosa era un pegote sonriente blanco, el semen le caía por la barbilla y descansaba en sus pecosas y arrugadas tetas.
    
    Los tres se dieron por satisfechos y se vistieron, dejando a Rosa arrodillada en el suelo, tras eso el primero cogió su cartera y me dio cien euros.
    
    -Para que se los des a tu abuela, es una máquina para la edad que tiene.
    
    Los tres se despidieron alegremente y se marcharon en silencio por el pasillo de la planta del hotel.
    
    Cerré el pestillo y volví para ayudar a Rosa a levantarse y sentarse en la cama, le temblaban las piernas. Me miró con los ojos rojos de alcohol y que se le había colado leche y me dijo:
    
    -Me lo he pasado de puta madre.
    
    -Ya veo, ya.
    
    -¿Te ha gustado verme así?
    
    -Ha sido como tener mi propia peli porno de mi diosa del morbo.
    
    -¿Diosa del morbo?
    
    -Si, eso eres.
    
    -Me encanta que me digas esas cosas.
    
    Me abrazó y me besó, sus labios y boca estaban llenos de lefa de los cuatro, pero a mí no me dio ningún asco. La abracé y la acaricié. Después ella me pidió que la llevara a la ducha, que se le habían dormido las piernas, yo la ayudé y la metí dentro, cerré la mampara y me duché con ella, la enjaboné y dejé que ella hiciera lo mismo, cuando ...
«12...8910...»