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Mi Hermano el Macho Follador P5
Fecha: 19/10/2026, Categorías: Fetichismo Gays Incesto Autor: ALxx1, Fuente: SexoSinTabues30
... de él, ahora más que nunca, pero no podía evitarlo, su centro de atención era Milo, si estaba o no, si reía o lloraba, si le había pasado alguna cosas absurda en su día o si algo era importante para él. Tenía especial fijación en su cuerpo, ya ni las chicas le interesaban tanto, le gustaban las tetas grandes, pero se había acostumbrado a un torso ciertamente plano, sin definiciones y de pezones rosados que ahora también degustaba como un bebe hambriento. Y a veces si le aterraba sentir tantas cosas por Milo, le aterraba que su cerebro idealizara un futuro con un hombre, ¡Por uno que era su propio hermano! Pero no podía evitarlo, se consolaba pensando en que esto solo era una etapa, ambos todavía eran muy jóvenes y quizás algún día solo pasaría para los dos y harían sus vidas tal y como lo dictamina la sociedad, y hasta entonces lo disfrutaría, claro que lo haría, Milo estaba ahí, como siempre, firme, comprensivo, con esa ternura que lo había hecho imprescindible desde que eran niños y con una sensualidad cautivadora que la había desarrollado en pocos meses. Pasaban tardes juntos en la azotea, viendo el cielo cambiar de color. Compartían libros, películas viejas, playlists, y hasta silencios. Logan había comenzado a abrazar los momentos de calma tanto como los de efervescencia. Le gustaba ver a Milo estudiar, con los lentes puestos, el ceño fruncido, tan concentrado. Milo, por su parte, encontraba en Logan un refugio cálido, un lugar donde sus emociones podían ...
... soltarse sin temor. Todo marchaba con equilibrio hasta que llegó la semana del gran partido: la final del campeonato universitario. Logan entró en una rutina de entrenamiento casi monástica. Habiéndose convertido en toda una máquina de testosterona. Dedicaba los amaneceres a correr, las tardes al entrenamiento, luego al gimnasio, y las noches a analizar jugadas. Se obsesionó con su rendimiento, con mejorar, con ganar. Milo respetó cada momento. Sabía lo importante que era para él. Mientras Logan entrenaba, Milo se enfocó en sus exámenes. Ambos, en silencio, se apoyaban. Se extrañaban. Se pensaban. Y llegó el sábado. El estadio estaba lleno. Las tribunas vibraron de emoción, las banderas ondeaban, y los cánticos se elevaban como tambores de guerra. Milo se encontraba entre el público, en una de las filas más visibles desde el campo. Logan, apenas salió del túnel al césped, lo buscó. Y lo encontró. Como siempre. El silbato sonó y comenzó el partido. Logan jugaba con fuego en los pies. Su cuerpo, más trabajado que nunca, se movía con gracia y potencia. Los músculos tensos, sus piernas enormes y gruesas eran sensacionales y su pene semi erecto por la emoción rebotaba dentro del short, la mirada fija en su objetivo… de vez en cuando, miraba hacia la grada, buscando a Milo. Y cuando lo encontraba, sonreía, le guiñaba un ojo o se agarraba sutilmente sus huevos, se mordía el labio inferior cuando cruzaban la mirada o le lanzaba un beso fugaz con la punta de los dedos. Milo se ...