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Mi Hermano el Macho Follador P5
Fecha: 19/10/2026, Categorías: Fetichismo Gays Incesto Autor: ALxx1, Fuente: SexoSinTabues30
... sonrojaba, nervioso, pero feliz. Los goles llegaban. Logan se abría camino entre los defensores rivales como un león entre gacelas. Cada gol era un triunfo, y todos, uno por uno, se los dedicaba a Milo. No había palabras, solo gestos, miradas que gritaban cosas que nadie más entendía. En el segundo tiempo, tras una jugada particularmente agresiva, un defensor contrario intentó frenar a Logan jalándolo con fuerza. La camiseta cedió y se desgarró por completo, dejándolo con el torso al descubierto mientras él seguía corriendo, imparable, con el balón pegado a sus pies. La multitud rugió al verlo en plena acción, con la piel perlada por el sudor y los músculos delineados por el esfuerzo. Milo contuvo el aliento. Verlo así, libre, fuerte, indomable… Era casi demasiado para su corazón. El tiempo corría. Los equipos estaban empatados. A diez segundos del final, Logan tomó la pelota desde media cancha y, con una serie de regates imposibles, se abrió paso hasta el área. Un giro, un disparo potente… y el gol entró. El estadio estalló. Gritos, aplausos, banderas al aire. Logan fue rodeado por sus compañeros, levantado, celebrado como el héroe del día. Pero entre toda la algarabía, su mirada seguía buscando a Milo. No eran las cámaras, ni las porras, ni las chicas que corrían a abrazarlo. Era él. Milo se sentía feliz de ver a su hermano triunfante, pero en medio de todo el festejo notó algo que cambiaría su perspectiva por completo. Uno de sus compañeros de equipo le ...
... agarró, en modo de broma, el bultote gordo de Logan, aquel que le colgaba soberbio entre las piernas y lo sacudió en los breves segundos que logró tenerlo en manos. El goleador del partido le apartó la mano riendo, pero pronto, otro de sus compañero repitió el acto, y todos se carcajearon. El juego fue sutil pues todos los jugadores rodearon a Logan y resultaba difícil ver con claridad lo que hacían, pero Milo lo noto, y vio como la entrepierna de su hermano se había abultado un poco más de lo común. Ambos cruzaron miradas. El menor estaba sonrojado, extrañado, su respiración se agitaba, sus mejillas se sonrojaron, su miembro se endureció, no identificaba exactamente bien lo que sentía, un poco de celos al ver como tocaban a su hombre, un poco de excitación al ver que era el centro de atención de todos y todas, no solo por sus hazañas, sino por sus atributos físicos. Se encontró abrumado por una ola de emociones y sensaciones, recordaba la primera vez que vio a su hermano en acción durante su cumpleaños, cuando ese pene enorme estaba reventando una vagina, la sensación morbosa de verlo ser todo un macho desesperado de sexo y como la pobre chica no aguantaba su tamaño regreso a su mente, aquel sentimiento de culpa, placer y decepción de espiar a su hermano en la intimidad. ¡Rayos! ¡El placer intenso que sintió al verlo desnudo por primera vez, tan cerca de su cuerpo y calor! ¡Cuando le quitó el condón del pene! Milo respiro profundo, quizás nunca lo admitió por ...