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Memorias de peluquería 4
Fecha: 21/10/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: El Negro, Fuente: TodoRelatos
... nadie. La miré y era absolutamente cierto, estaba empapada en sudor. La remera se le pegaba al cuerpo y le marcaba mucho las tetas, apenas cubiertas por un corpiño negro miniatura, el jogging gris delataba como sus caderas estaban húmedas, marcando un manchón. Volvió a mi mente la noche en el auto, dejé el cigarrillo en el cenicero pasando por sobre su cuerpo, y casi como al descuido quedamos uno sobre el otro. Me miró a los ojos y entendió lo que venía a continuación, primero un beso corto en los labios y luego uno más intenso. En esa posición, no dudó y me abrazó atrayéndome más aún sobre ella. Los besos se hicieron cada vez más intensos, el abrazó más apretado, el sudor de ambos se mezclaba, no importaba si las fragancias corporales no eran las más agradables, pero se hacían más intensas con el roce y el frotarnos más y más. Por primera vez, tomó la iniciativa, me giró y se montó sobre mí, aplastándome, pero dejando la posibilidad de que mis manos pasearan por esa cola rotunda, primero sobre el jogging y luego (esquivando el elástico), haciendo contacto directo con su piel. Apreté fuertemente los cachetes de su culito y traté de moverla para imitar el desplazamiento de un acto sexual. Paula: guau!! Qué bien se siente!! Sacame la remera y el corpiño Traté de seguir sus instrucciones, aunque de manera dificultosa liberé las tetas y debido a la diferencia de alturas, me quedaron a centímetros de la boca, me costaba llegar a los pezones, pero hacia el ...
... esfuerzo por apoderarme de ellos. La subía hacia mi boca, empujándola desde el culo. Cuando atrapé el primero de los pechos, me dediqué a chupar, mordisquear y lamer, mientras ella gemía. Aparté como pude la tela del tanga y deslicé dos dedos por la raja de la concha. Paula: si negrito, chupamelas y meté los dedos, ni se te ocurra dejar de hacerlo. Alejo: movete Paulita, dale, no pares. Paula: esperá un poquito, quiero sacarme el jogging y la tanga, me molestan Alejo: no dejes de moverte Paula: ¡¡quiero coger Ale, quiero que me la metas!! Rodamos hasta chocar con la pared, quedando yo arriba de ella, me bajé la ropa como pude y volvimos a girar para que ella quedase montando y tratando de sacarse el jogging y la tanga. A los tirones le saqué la remera, como no pude sacarle el corpiño, se lo corrí hacia arriba y le liberé las tetas. Empezamos a movernos torpemente, ella abría las piernas tanto como podía (con el jogging aún trabado en los tobillos) y yo hacía lo imposible por colocar mi verga en la puerta de la concha. Era una lucha feroz que no llegaba a completarse, ansiosos y desesperado por coger, nos separamos unos minutos y nos quitamos la ropa, quedando ambos solo con medias puestas. Ahora sí, casi desnudos y totalmente sudados y calientes, nos acoplamos: entré en su concha sin dificultad, se aferró a mi cuello con firmeza y empezamos a movernos como desesperados. Se la metía a fondo, y al retroceder, casi la sacaba por completo para volver a entrar tan ...