1. El terapeuta y el trauma de su paciente


    Fecha: 27/10/2026, Categorías: Fantasías Eróticas Gays Incesto Autor: pisofshet, Fuente: SexoSinTabues30

    ... hacen.»
    
    «No diría que todos los padres hacen esas cosas, Gonzalo», le dije con tono tranquilo. «Pero lo que quiero que entiendas es que la relación que tenías con tu padre no se resume solo a lo que pasó en la noche. Tu padre, al fin y al cabo, era un ser humano.»
    
    «¡Mi padre era un monstruo!», exclamó Gonzalo, con la angustia que se acumulaba en cada una de sus venas. Su nariz se apretaba y sus mejillas se enrojecían a medida que sus ojos se llenaban de ira y desconsuelo.
    
    «Quiero que me hables de un buen recuerdo que tienes con él Aunque sea algo que parezca insignificante »
    
    Gonzalo se detiene por un instante. «Cuando era chico, me gustaba el ciclismo. Recuerdo que un domingo, mi papá me despertó temprano y me dijo que me iba a comprar mi primer bicicleta. Fui con él a la tienda y me eligió la que a mi me gustó. Ese era un buen recuerdo.»
    
    Dándome cuenta del tipo de padre del que estábamos hablando, supe cómo planificar todo. «Ese es un recuerdo hermoso, un gesto de afecto que demuestra que, en alguna medida, tu papá te cuidó y se preocupó por ti.»
    
    Gonzalo me mira confundido, luchando por comprender mi enfoque. «¿Pero… eso no justifica lo que me hizo?»
    
    Mi respuesta fue suave y meditada. «No estoy aquí para justificar o condenar, solo para ayudar a que lo veas con ojos más claros. La resignificación no es olvidar, es reemplazar la carga negativa de ciertos eventos con una comprensión que permita la sanación.»
    
    «Ok» Dijo el joven, «¿Pero por dónde ...
    ... empiezo?»
    
    «Empecemos por el recuerdo que mencionaste de la bicicleta. En ese momento ¿Sentías que tu papá era un monstruo?», le pregunté suavemente, buscando abrir una grieta en la armadura de su resentimiento.
    
    «No. Pero carajo. !Tenía 7 años! Ni tenía idea de lo grave que era lo que me estaba haciendo. Pensé que era… normal.», dijo Gonzalo, con la inocencia destrozada en cada una de sus palabras.
    
    «¿Y como crees que llevabas todo eso en esa epoca? ¿Qué significaba para ti que tú papá fuera así de amoroso y a la vez tuvieran esos momentos en la noche?» le pregunté cuidando mis palabras.
    
    «En esa época no sabía nada. Pensaba que era normal. Que todos los papás hacían eso.»
    
    «Suena a que no te molestaba realmente», comenté con cautela, sabiendo que cada una de mis palaras podía ser la clave para que la pesadilla de su pasado tomara un giro distinto.
    
    «¿Que no me molestaba?» Dijo gonzalo enrojecido de furia. «¡La puta madre! ¡Mi papá me violaba! » Gritó.
    
    «Ya llegaremos a esa parte, pero por ahora nos centratemos en lo inicial. Al principio, tu papá solo te tocaba ¿Cierto?
    
    Gonzalo asintió con la garganta seca.
    
    «Pues, hay algo que ocurre mucho en estos casos. A los niños a esa edad, normalmente nadie les dice que haya un significado negativo a que les toquen lo que está ahí abajo. Los niños solo sienten el estímulo al tacto que se produce en esa zona Y tal como en los adultos, ese estímulo es… Placentero »
    
    «¿Qué dices? Estás loco»
    
    «Es normal sentir rabia ...
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