-
El terapeuta y el trauma de su paciente
Fecha: 27/10/2026, Categorías: Fantasías Eróticas Gays Incesto Autor: pisofshet, Fuente: SexoSinTabues30
... ira. Ahora, ve a esa noche. Recuerda la sensación de la cama debajo de ti, la textura de la sábana. Tu papá se acerca, su sombra se cierne. No hay miedo ahora, solo la inocente curiosidad de un niño.» Bajo la influencia suave de la hipnosis, la cara de Gonzalo se suavizó, su cuerpo se relajó. «Muy bien», continué, «Ahora que estás ahí, permite que tus sentidos se despierten. Siente la textura de la sábana, la suavidad de la almohada, el olor de la habitación. Tu papá se acuesta a tu lado. Tu corazón late un poquito más rápido.» Gonzalo asintió levemente, sumergido en la escena que yo le describía. «¿Lo sientes? Su calor, su tacto. Recuerda la excitación que sentiste la primera vez que te tocó. La curiosidad que despierta la novedad. Deja que esos sentidos se despierten en ti, sin la carga que la sociedad ha impuesto. Siente las distintas partes de tu cuerpo a medida que sus manos recorren tu piel.» Gonzalo se estremeció levemente con su mente luchando por aferrarse a la realidad, a la imagen que se le había inculcado de la maldad de su papá. «¿Lo sientes, Gonzalo?» Le susurré. «¿El calor, la suavidad de su toque? Tu cuello, tus hombros, tus piernas. Recuerda la sensación, la sensualidad. No hay mal en el placer que sienten nuestros cuerpos. Es natural, es instintivo. Siente como su lengua se desliza por tu piel, la humedad en tus labios. Como te muerde suavemente las orejas.» Gonzalo se estremeció levemente. Sus ojos se movieron detrás de los párpados ...
... cerrados, y su respiración se volvió superficial. Ya estaba sumido en el trance hipnótico. Recuerda como se sentía cuando apretaba tus nalgas, la sensual presión de su dedo contra tus partes. La calidez de su aliento en tu cuello, la suavidad de su barba. No hay nada de malo en sentir que tu piel se eriza por su contacto. Sigue respirando hondo, cada inhalación trae la vida a esos momentos. Pon atención ahora en tu entrepierna, la emoción que se despierta allí, la presión de la mano de tu padre sobre ese minúsculo penecito. Sientes algo extraño. Unas cosquillas que se expanden, que se convierten en calor. No sabías que eso no era solo para hacer pipí. Todo es nuevo, todo es descubrimiento. No quieres que se detenga, la sensación es demasiado agradable. La respiración de Gonzalo se aceleró, y con cada jadeo suyo, la presión de su dedo se incrementó. » «Tu papá sabe qué te gusta y que no debes avergonzarte. El contacto es suave, el movimiento es lento. Tu papá sabe que estás listo. Tu carita se tensa, tus mejillas se enrojecen, sientes que la vida se concentra en la punta de tu miembro. Tu papá te mira, te sonríe, te acaricia la cara. Tu primer orgasmo se acerca, y es por su toque.» Gonzalo se movió en el sillón. Su respiración se aceleró y la carne de gallina se apoderó de su piel. Sentía la calidez que yo describía. La sensual sensación de la boca de su papá en su cuello, sus manos recorriendo su piel. Su corazón latía con una intensidad que no recordaba, y su ...