1. CUÑADA EN CASA pt1


    Fecha: 27/10/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... mañana el día de mañana. Reí al verla de esta forma, ya más relajada como antes. Pero yo estaba muy caliente y quería subir con mi esposa. Le dije que venía muy cansado y que, aunque no tenía pendiente temprano, sí tenía cosas que hacer el día siguiente. Mientras le hablaba, ella buscaba en la cocina y dio con la puerta donde guardamos alcohol. Me dice.
    
    —Mira, yo sabía, tal vez ya no hay vino, pero hay tequila y whiskey, hay ron y otras cosas. “No se vale rajar”.
    
    (Era una frase que decían en su casa cuando había reuniones o pedas).
    
    Me reí y le dije que estaba bien, pero que un rato no muy tarde, porque si estaba cansado, Liz no se dormiría si no subía. Ella se rio y dijo que conocía a su hermana y que su mayor talento era dormir. Que no me preocupara por ella.
    
    Platicamos un rato, nos terminamos el vino y empezamos con whiskey. Ella empezó a servir; fue la encargada de las bebidas. Mientras se movía por la cocina alcanzando vasos y agachándose por el hielo, la empecé a ver de otra manera.
    
    Siempre me pareció muy bella, su cara es bastante parecida a la de mi esposa. Sin embargo, más allá de pensar que era hermosa, nunca había experimentado otro tipo de atracción por ella hasta ese instante. Jessica es alta como mi esposa, debe medir 1.70 más o menos, pero a diferencia de mi esposa, ella es mucho más delgada (de piernas, brazos y abdomen). No tiene grandes caderas o nalgas. Lo que sí tiene es un gran busto. Tiene buenas tetas, grandes y redondas, muy paraditas ...
    ... para haber tenido 2 hijas. Debe ser copa G. Su pelo largo mojado mojó su blusa y el short de su pijama lo que hacía que se le pegara un poco la ropa al cuerpo. Marcando sus pequeños glúteos, su pijama apenas y cubría la parte de abajo de su nalga descubriéndola un cada que se agachaba por hielos y se le marcaba la vulva gorda. Me tenía hipnotizado, creo que ella lo pudo notar y cada vez tardaba un poco más agachada buscando hielo o cualquier cosa.
    
    Después de un par de horas y varios tragos yo ya estaba tomado y ella también. Ya no me era posible el distraerme y evitar verla con deseo.
    
    Se me empezó a acercar pegándose a mi cada vez más después de cada trago. Después de los primeros dos nos sentábamos prácticamente uno junto al otro y se recostaba en mi y me abrazaba. Toda la plática fue sobre ella y su matrimonio y todo lo que falló. En un momento me dijo, que envidia siento por mi hermana que te tiene a ti. Lo mucho que se quieren y disfrutan el estar juntos, como hace rato que los vi…
    
    Eso me puso alerta, me despertó su comentario. La volteo a ver y me dijo que lo poco que nos vio vio que nos deseábamos mucho. Y qué ella ya tenía mucho tiempo sin sentirse deseada.
    
    Nuestros rostros estaban frente a frente muy cerca uno del otro podía sentir su aliento, y el calor de su cuerpo, de reojo volteó a ver su pecho y pude ver sus pezones que se marcaban firmes, apuntando hacia mi, nos acercamos y la besé en la mejilla. Le di un beso largo en el cachete y le dije que ya ...