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Compañeros - Capítulo 14: Citas Paralelas
Fecha: 31/10/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: nowbly, Fuente: TodoRelatos
... calidad que de cantidad —dijo, pasándole un dedo por la barbilla a Luis coquetamente. Luis sintió un cosquilleo ante ese toque. Apagó el cigarro a medio acabar en el cenicero, como dando por terminadas las distracciones. La miró directamente a los ojos, con una sonrisilla ladeada que mostraba su hoyuelo. —¿Y tengo yo esa calidad que buscas? —preguntó en tono bajo, acercando su rostro al de ella lentamente. Marta entrecerró los ojos con deseo y diversión. —De momento no me has decepcionado, chico de oro —susurró antes de acortar la distancia y besarlo. El apodo “chico de oro” era una coña privada de ellos, por el pelo castaño claro de Luis que en verano se doraba al sol y porque, según Marta, el chaval tenía una flor en el culo y todo le salía bien. Él respondió al beso inmediatamente. El sabor a cerveza y tabaco de la boca de Marta le resultaba extrañamente excitante, porque era auténtico, era ella. Comenzaron a besarse con ganas, sin delicadezas formales. Luis lamió el labio inferior de Marta y lo atrapó suavemente entre sus dientes, tirando un poquito, lo que le sacó un gemido gutural a ella. Marta enseguida tomó la delantera de la lengua, profundizando el beso y explorando cada rincón de la boca de Luis, que dejó escapar un gruñidito complacido. En cuestión de segundos, la temperatura en ese cuarto se disparó. Marta se subió a horcajadas sobre las piernas de Luis, quedando a horcajadas en su regazo. Luis pudo sentir el calor de su cuerpo a través de ...
... la delgada capa de ropa, sus muslos apretando los suyos. Las manos de Marta, inquietas, ya estaban bajo la camiseta de Luis, arañando ligeramente su abdomen plano y subiendo hasta su pecho. —Fuah, vienes más fuerte, ¿no? ¿Has estado en el gym o qué? —bromeó ella contra sus labios mientras pasaba las manos por sus pectorales firmes. —Levantar barriles de cerveza cuenta como gym —se rió él, aunque la verdad es que había echado alguna hora en el gimnasio durante el otoño y se le notaba el torso más marcado. Luis deslizó sus propias manos por la cintura de Marta, colándolas bajo la amplia camiseta de ella. Se encontró sin sorpresa con la piel desnuda y suave de su espalda, ya que claramente no llevaba sujetador. Subió las palmas hasta sus omóplatos, disfrutando la sensación de su piel caliente bajo sus dedos, y luego bajó lentamente hasta la curva de su cintura. Con un movimiento descarado, Luis agarró de golpe las nalgas de Marta por encima de los leggings, hundiendo sus dedos en la carne prieta. —Mmm, así me gusta —ronroneó Marta, moviendo las caderas ligeramente, restregando su culo contra las manos de él y, de paso, su entrepierna contra la zona de la bragueta de Luis. Luis apretó los dientes al sentir la presión justo sobre su polla, que empezaba a endurecerse rápidamente dentro de los vaqueros. Le devolvió el gesto subiendo una mano a uno de los pechos de Marta, cubriéndolo con su palma. Incluso sin sujetador, los pechos de ella eran firmes y medianos, cabían ...