1. Compañeros - Capítulo 14: Citas Paralelas


    Fecha: 31/10/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: nowbly, Fuente: TodoRelatos

    ... cabalgándolo a un ritmo constante. Luis descendió una mano hasta agarrar uno de sus glúteos y la ayudó a subir y bajar, marcando un compás más rápido.
    
    Pronto, ambos estaban jadeando de nuevo con ansia. Luis enterró la cara en el cuello de Marta, mordisqueando, y ella gemía suave contra su oído, soltando pequeñas palabrotas: “sí, joder… así…”. Cada vez que ella descendía, Luis empujaba las caderas hacia arriba para encontrarse, chocando profundamente.
    
    Sentir los pechos de Marta restregándose contra su pecho, sus pezones duros rozando su piel, la respiración caliente de ella en su oído… todo contribuía a llevarlo al límite. Además, había aguantado bastante desde el oral y la postura de perrito. Sabía que no tardaría ya.
    
    —Mar… Marta… me voy a correr… —susurró apretando los ojos, tratando de aguantar un poco más.
    
    —Sí… hazlo… córrete dentro, anda… que quiero notarlo calentito… —le animó ella en un jadeo.
    
    Esas palabras salidas de la boca sucia de Marta fueron la sentencia final. Luis agarró la nuca de ella con una mano y la besó con fuerza para ahogar su propio gruñido final. Se corrió en lo más profundo de Marta, derramando todo su semen dentro de ella en sucesivas oleadas. Su cuerpo se sacudió mientras la abrazaba con fuerza.
    
    Marta sintió la corrida de Luis llenándola y eso la empujó a su propio segundo orgasmo. Aún sensible del primero y de toda la tralla después, apenas necesitó dos embestidas más para llegar. Gimió contra la boca de Luis, temblando alrededor ...
    ... de la polla de él mientras este la seguía llenando. Luis sintió las contracciones del cuerpo de Marta apretar su verga mientras se vaciaba, prolongando su placer.
    
    Sus bocas permanecieron unidas durante esos instantes, tragándose mutuamente los gemidos y respiraciones erráticas hasta que ambos se calmaron.
    
    Cuando finalmente se separaron para tomar aire, Marta se dejó caer hacia atrás, tumbando a Luis también sobre la cama pequeña. Quedaron de lado, todavía unidos por la entrepierna un momento hasta que él resbaló fuera de ella casi involuntariamente. Un flujo espeso de semen comenzó a escapársele de inmediato, manchando la sábana bajo sus muslos.
    
    —Uf… la que has liado… —murmuró Marta en tono satisfecho, mirando la pegajosidad entre sus piernas sin ninguna vergüenza.
    
    Luis sonrió, pasando un brazo por debajo de ella para atraerla contra su pecho.
    
    —No te oí quejarte —respondió, besándole la frente sudorosa.
    
    Marta rió entre dientes y negó.
    
    —Ni me voy a quejar. Ha sido… joder, increíble, como siempre, tío.
    
    Luis la apretó contra él y ambos se quedaron un minuto así, recuperando aliento. El cuarto olía intensamente a sexo y a sudor. Marta estiró el brazo para coger su paquete de tabaco de la mesita.
    
    —¿Te importa? Me apetece un piti de después —dijo sacando uno para ella.
    
    —Nah, dale —dijo él, aceptando también cuando ella le ofreció otro cigarro.
    
    Se los encendieron y compartieron unos momentos en silencio, desnudos en esa cama estrecha, con la música ...