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La Primera vez que fui cornudo y me encantó
Fecha: 03/11/2026, Categorías: Confesiones Autor: Adribdjz, Fuente: TodoRelatos
... murmuró, empezando a moverse arriba y abajo. Los vi follar con una intensidad brutal. Elena botaba sobre él, sus tetas saliendo del vestido, rebotando con cada embestida. Él la agarraba del culo, apretando esas nalgas que yo conocía tan bien, y chupaba sus pezones con hambre. Ella gemía más alto, sin importar el riesgo: "Más fuerte, joder, rómpeme". Cambiaron de postura: ella a cuatro patas en el banco, él detrás, embistiéndola como un animal. El sonido de sus cuerpos chocando, sus gemidos, el crujido del banco... todo me tenía hipnotizado. Mi mano, casi sin pensarlo, se metió en mis vaqueros, sacando mi polla dura, y empecé a masturbarme despacio al principio, sincronizando con sus movimientos. Ver a mi novia siendo follada por otro me estaba excitando de una forma perversa. Pensaba en cómo su coño, que era mío, estaba siendo usado por un desconocido; en cómo gemía de placer, más salvaje que conmigo. El tío la ponía contra un árbol, levantándole una pierna, penetrándola profundo mientras la besaba. Elena clavaba las uñas en su espalda, gritando bajo: "Me corro, joder, me corro". Se convulsionó en un orgasmo intenso, temblando, y él siguió embistiendo hasta que gruñó y se corrió dentro de ella, sin condón, vaciándose con pulsos visibles. Yo, desde mi escondite, aceleré mi ...
... masturbación. Ver el semen goteando de su coño cuando él se retiró, cómo Elena se recompuso jadeando, riendo con él... me llevó al límite. Me corrí ferozmente, eyaculando en el suelo con un gruñido ahogado, más intenso que nunca. Fue como si toda la culpa, la excitación y la transgresión se liberaran en ese momento. Ellos se besaron una última vez, él se fue en una dirección, y Elena en otra, hacia casa. Esperé unos minutos, recompuse mi aliento y fui por mi coche. Llegué a casa poco después que ella; fingí que acababa de llegar de lo de Pablo. Elena estaba en la ducha, y cuando salió, me besó como si nada: "Buenas noches, cari". Nos metimos en la cama, y yo, aún excitado, la follé esa misma mañana, imaginando la escena, sintiendo su coño aún húmedo por el otro. Nunca le dije nada; fue la primera y única vez que supe de una infidelidad suya. Nuestra relación siguió unos meses más, pero esa noche me abrió una puerta a fantasías nuevas. Me masturbé muchas veces recordándolo, excitado por ser cornudo. Al final, rompimos por otras razones, pero ese recuerdo me persigue, y me hace preguntarme si repetiría. Fue sucio, prohibido, y jodidamente excitante, desde entonces alguna vez le he dejado caer a mis posteriores parejas de probar alguna experiencia parecida pero me ha resultado imposible....