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La familia del marido de mi hermana (20)
Fecha: 04/11/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Alfonso, Fuente: TodoRelatos
... grupo te incluyes tú, a pesar de trabajar para él. - Me lleva jodiendo años… - hizo una pausa dudando de la siguiente frase – y te diría que en mi caso, es literalmente. Intenté no mostrar sorpresa, aunque lo que me contasen de Antonio, ya no me iba a sorprender. Di un sorbo al café para darle tiempo a que siguiera, pero la intenté animar para que me contase lo que en el fondo parecía deseosa de contarme. - Supongo que eso es parte de tu larga historia. - Así es. Estaba casada con un político del mismo partido que Antonio y en una de las convenciones le conocí. Antonio era totalmente diferente a mí marido; era amable, simpático, gentil, detallista, y diría que hasta encantador en sus palabras y hechos. Mi marido era un hombre seco, de sonrisa falsa y condescendiente. Bebía bastante, y con el tiempo fue empeorando hasta llegar a maltratarme sicológicamente y en alguna ocasión hasta físicamente. Dio un sorbo al café y se quedó callada mirando al infinito. Habían puesto música, y resonaba por todo el oscuro local de forma suave, aunque algo grave. El camarero charlaba con un cliente en la barra y apenas quedaba gente después de la hora del café. - Te apetece una copa. – le dije para romper ese largo silencio – No soy un borracho, – bromeé – pero me gusta tomarme una copa de vez en cuando. Me sonrió con tristeza con mirada suave a través de los gruesos cristales. - Yo también bebo… de vez en cuando. – esgrimió una inapreciable risita. - ¿Qué te ...
... apetece? - Me gusta la ginebra con un poco de hielo. Llamamos al camarero y nos trajo la ginebra y un whisky para mí. - No sé por qué te estoy contando mi vida. – dijo después de dar un trago. - Supongo que tendrás algún motivo - Ese es el problema, que no lo tengo. - Quizás quieras desahogarte. Se hizo otro silencio. - Ese puede ser un buen motivo, aunque no creo que me sirva para nada. - Nunca se sabe. A veces las cosas suceden por algún motivo. ¿No tienes amigas o amigos en quien confiar? - La verdad es que no. Desde que me separé de mi marido todas los amigas y amigos que tengo son de paso. No quiero arraigar confianza. - ¿Por qué te separaste? - Cómo te he dicho, mi marido se convirtió en un borracho agresivo y Antonio me ofreció una oportunidad para independizarme y liberarme de ese matrimonio desastroso en el que estaba cautiva. Me ofreció trabajo y un apartamento en el centro hasta que me pudiese instalar por mi cuenta. Dio un trago y se acabó la ginebra del vaso. Llamó al camarero y pidió otra. - Hasta ahora, todo parece normal. – la animé a que siguiera. Me miró tras sus gruesos cristales y me deleitó con una deliciosa sonrisa con sus sensuales labios. - Eso pensé yo, que se me había aparecido la virgen, como diría mi hermana, pero fue todo lo contrario, me encontré con el diablo camuflado de caballero gentil y ahora me tiene atrapada entre sus garras. - ¿Te tiene atrapada? – repetí sin entenderlo. - Me encontraba tan ...