1. Manuel descubre Dominicana en los baños públicos


    Fecha: 04/11/2026, Categorías: Gays Autor: GTor0, Fuente: TodoRelatos

    ... se la metió de una embestida: dolió como un demonio, esa polla descomunal abriéndome en dos, estirándome hasta el límite, pero el placer subió rápido, mi próstata latiendo con cada movimiento. Embestía fuerte, mis nalgas rebotando contra su pelvis, gruñidos animales saliendo de mi boca mientras el bajo se acercaba y me metía su verga en la boca. "Traga mientras te follan, maricón," ordenó, y lo hice: follado por detrás con una bestia que me llenaba, chupando por delante otra igual, arcadas mezcladas con gemidos, saliva y precum goteando por mi barbilla. Mi polla rebotaba sin tocarla, dura y goteante.
    
    Se corrieron casi al unísono: el alto en mi culo, chorros calientes y abundantes llenándome hasta rebosar, semen goteando por mis piernas gordas, caliente y pegajoso; el bajo en mi boca, tanta lefa que creí ahogarme, un torrente salado y espeso que tragué desesperado, tosiendo mientras el exceso se derramaba por mis labios y pecho. "Toma leche, puta," reían, y yo jadeaba, sintiéndome una zorra total, el cuerpo temblando de placer.
    
    Cambiaron posiciones: el bajo me folló el culo ahora, su polla curva tocando ángulos nuevos, embistiendo con furia caribeña, mis gemidos resonando en la habitación cutre; el alto me folló la cara de nuevo, su semen anterior lubricando la garganta, arcadas subiendo pero tragando más. Más corrida vino: en mi culo, chorros que me hacían chorrear semen por el ano, goteando sobre las sábanas manchadas, sintiéndome inundado como una cloaca; en mi ...
    ... boca, otra avalancha de lefa que tragué y tragué, ahogándome en el sabor amargo y viscoso, tosiendo pero bebiendo cada gota. Me corría sin manos, eyaculando sobre la cama, el placer brutal haciendo que mi barriga temblara y mis canas se pegaran con sudor.
    
    No pararon ahí; me tumbaron de espaldas, el alto sentándose en mi cara para que lamiera su culo peludo mientras el bajo me follaba las tetas, su polla entre mis pechos canosos, embistiendo hasta correrse de nuevo en mi cuello. Luego, el bajo me obligó a chupar sus huevos mientras el alto me masturbaba con pies ásperos, riendo de mi sumisión. Más semen: salpicándome la barriga, el pecho, la cara, hasta que quedé cubierto como una puta en un gangbang.
    
    Salí del hotel horas después, tambaleándome por las calles de Madrid, el culo ardiendo y goteante, la boca hinchada y con sabor a lefa. Me lavé en un baño público cercano, frotando fuerte con papel áspero, intentando borrar las evidencias: semen seco en mi piel, marcas rojas en las nalgas, saliva pegajosa en la barba. Pensé que estaba limpio, pero al llegar a casa y quitarme la ropa en el baño, noté que mis calzoncillos estaban empapados de semen: goteando de mi culo aún, impregnando la tela blanca con manchas amarillentas a pesar de la limpieza. Ana me miró raro al entrar, oliendo quizás el almizcle residual, pero no dijo nada, volviendo a su telenovela. Me metí en la cama esa noche, el vicio latiendo en mis venas, planeando volver a esos baños por más pollas dominicanas, más ...