1. Baños clausurados (1)


    Fecha: 05/11/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Bilborelatos, Fuente: CuentoRelatos

    Llegó al grupo de WhatsApp de la oficina el mensaje que desencadenaría todo lo que vino después:
    
    “Marta: los baños quedarán clausurados por un tiempo, queda habilitado el baño para discapacitados para ambos sexos al final del pasillo, gracias por entender.”.
    
    En la oficina somos 5 personas y Marta es la gerenta, se encarga de todo como pueden ver.
    
    Yo (Tadeo) soy el más nuevo y entré casi a final de año pasado, llevo 3 meses ya. Con mis jóvenes 23 años y un físico que sin llegar a ser destacado, en la oficina comparado con Carlos y Ricardo estoy muy bien. Claro ellos ya tienen 45 y 47 años cada uno. Si bien Carlos sigue entrenando no tiene los abdominales marcados como yo.
    
    De Ricardo no hay mucho para decir vida sedentaria y una panza incipiente, si bien se nota que en la juventud hacía mucho gimnasio, es lo que diríamos un tipo grande y musculoso.
    
    Además de Marta en la oficina trabaja Emma, lo mejor por lejos para ver, 27 años, pelirroja, bien blanca (piel de porcelana) y con pecas en la cara, lentes grandes sin armazón y una pinta que denota secretaria por donde la mires.
    
    A esto se le suma que siempre usa polleras cortas y ajustadas a pesar de ser caderona y tener una cola redonda y bien parada. Una manzana hermosa y carnosa si la ves agachada de atrás, siempre estoy atento cuando se mueve de su escritorio. Algo que siempre me pone muy caliente son sus tetitas, como no tiene mucho pecho generalmente no usa corpiño, las camisas o blusas se le pegan al ...
    ... cuerpo y los pezones siempre están duros, el aire acondicionado juega a mi favor en este sentido.
    
    Como se imaginarán Emma me tiene caliente desde que empecé a trabajar y cuando el baño de hombres estaba habilitado me metía en uno de los cubículos y le dedicaba unas buenas sacudidas a esos pezones duros. Ese día no sería la excepción.
    
    Antes de ir al baño pasé por su escritorio con una carpeta de boletas ya ingresadas.
    
    –Emma ¿dónde dejo las boletas del mes pasado? Ya están todas ingresadas.
    
    –Las dejamos en el armario como siempre, que serio vienes hoy Tade…
    
    En ese momento hice la mejor jugada que se me ocurrió, apoyé la carpeta en la esquina de su escritorio y la mitad estaba en el aire, cuando las fue a agarrar las empuje apenas y se cayeron al piso.
    
    Se incorporó y la blusa blanca de tres botones escotada que llevaba se le pegó a sus pechos, en seguida saltaron sus pezones duros y se notaban unas tetas pequeñas que los acompañaban. Mi verga dio un salto como una premonición de lo que iba a venir. Rodeó la mesa y se agachó para juntar las boletas del piso. Su culo estaba mirando para el otro lado, pero logré distinguir cómo se le notaba una tanga en la parte baja de su espalda, que lindo quedan cuando los elásticos van encima de la cintura pensé.
    
    Sin duda estaría todo metido el hilo del medio en esa cola parada y dura. Decidí ayudarla… y me puse detrás de ella, la cola se veía hermosa sus caderas anchas ¡y la tanga sobresaliendo en la pollerita invitaban a ...
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