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Baños clausurados (1)
Fecha: 05/11/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Bilborelatos, Fuente: CuentoRelatos
... flujo de su vagina con algunas cositas blancas aproveché esa lubricación para pasar todo el ancho de mi lengua por su labios de abajo arriba hasta llegar a su clítoris. –¡Ahhh no pares! ¡Cómeme la concha y frótame el clítoris con esa lengua Tade! ¡Me voy a correr en seguida! ¡Quiero acabarte en la boca como lo hiciste vos! Esa forma cerda y sin prejuicios a la hora de hacer el amor me hacía arder de deseo. Decidí jugar un rato con su clítoris, ella con sus dos manos se abría los labios que eran muy grandes comparados con el ancho del hueco de su vagina. Esos labios podían pegarse uno con otro y ocultar la entrada a ese manantial de humedad y calor. Así abiertos como los tenía, por ella misma, decidí meter un dedo dentro buscando acariciar despacio el techo y paredes de esa cueva llena de flujo. Ella soltó sus labios y llevó sus manos a la boca no podía gritar, pero estaba entrando en el comienzo de un orgasmo deseado y prolongado. Decidí meter otro más sin soltar su clítoris con mi boca, no fue ...
... sencillo, pero entraron los dos y eso detonó en ella unos temblores involuntarios y cerró tan rápido sus piernas que tuve que sacar la cabeza de ahí. Las dedos dentro de su vagina siguieron moviéndose un segundo más y luego quedaron dentro quietos acompañando ese placer inconmensurable. Se volteó y quedo de costado con las piernas cerradas mis dedos en su concha y sus manos apretando su boca unos segundos. –Saca la mano despacio por favor Tadeo me dejaste muy sensible, me encantó lo que hiciste. –¡Quería que disfrutaras mucho! Saqué la mano y me llevé a la boca los dedos que chorreaban todo lo que ella había acabado. Me vio hacerlo y se excito de nuevo, me sacó los dedos de mi boca y se los llevó a la de ella y los chupo con pasión. –La leche y el flujo son mis sabores favoritos cuando estoy caliente, por suerte me mojo mucho… para lo otro te tengo a ti. Me incorporé otra vez con la pija dura. Ella me dijo: –Vestite y salí primero no podemos demorar más. Le hice caso, aunque no quería.