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La oportunidad hace al ladrón
Fecha: 06/11/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Rosa rosaesp, Fuente: CuentoRelatos
... it… Entonces, lentamente, muy lentamente, metió un par de dedos en mi ano. La sensación era distinta, la mano es mucho más fría que la polla, pero no era nada desagradable. Además, metía la mano hacia abajo y rozaba la delgada pared que separa recto y vagina, haciéndome sentir sensaciones dobles. Mi ano estaba ya dilatado por la sodomía, así que el tercer dedo entro fácilmente… Yo empezaba a jadear y la olla de mi coño volvía a hervir. El cuarto dedo entro con un poco de dificultad, pero el jabón líquido ayudaba. Yo comencé a gemir, al sentir como mi culo comenzaba a palpitar. Por fin, comenzó a meter el pulgar, y con él, a hacer presión para meter la mano. Los nudillos llegaron al esfínter y este se dilató al máximo. Yo ya gemía como una loca, como una perra. De repente, con un “plop”, la mano entró hasta la muñeca y mi ojete se cerró sobre esta. Jonah comenzó a mover su mano como un embolo dentro de mis intestinos al tiempo que notaba como abría y cerraba la mano dentro, apretando el tabique que separa recto y vagina. Mi gemido era ya un grito continuo y mi coño era un grifo continuo de flujo, que se escurría por mis muslos y goteaba sobre la tapa. De repente, al cabo de unos minutos me vino el primer orgasmo múltiple de mi vida. Imaginaos, chicos, que después de correros, empezarais a correros otra vez, y otra vez y así 6 o 7 veces. Pues eso es un ...
... orgasmo múltiple. Las descargas me recorrían todo el cuerpo, mientras notaba como vi vagina se contraía brutalmente varias veces y mi útero se movía en espasmos. Casi un minuto tuve descargas de ese tipo hasta que por fin, con un gemido, me deje caer contra la pared y Jonah, sacaba su mano de mi culo con un sonoro “chof”. Cerré los ojos y traté de saborear el momento, notando como mi ano se iba cerrando a espasmos, poco a poco. De pronto noté una descarga cálida en la cara; abrí los ojos y vi a Jonah que se la estaba cascando en mi cara y en ese momento se corría, abrí la boca y las siguientes fueron a parar a mi boca, labios, mejilla y pelo. Por fin parecía que aquello había acabado. Me senté en la tapa, empapando mis nalgas con el charco que mi coño había formado en ella. Con la mano recogí los restos de la corrida y terminé de saborearlo. Jonah salió de la cabina y recogió mi ropa, que me puse después de haberme arreglado un poco mi peinado y mi maquillaje. Notaba una sensación resbaladiza en mi culo y una palpitación, pero nada de dolor. Salimos al pasillo y vimos mi tanga roto. Jonah lo cogió y se lo metió en el bolsillo. –A souvenir for me, baby. Me invitó a una copa y me acompañó hasta un taxi, no sin antes darme su número de teléfono por si quería quedar con él otra vez… Cosa que he hecho… pero como dije la otra vez, eso es otra historia…