1. FANTASIA DE SECUESTRO CRUEL FEMDOM. PARTE 1.


    Fecha: 04/01/2026, Categorías: Dominación / BDSM Tus Relatos Autor: sumisso22, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... bastón alargado y fino, y muchos más instrumentos de tortura. Los tocó suavemente, casi con cariño, y murmuró: "Hace mucho tiempo que no los utilizo". Cerró la maleta con un chasquido ominoso y bajó al sótano de su casa, un lugar viejo y oscuro, iluminado solo por la luz parpadeante de una bombilla. Comenzó a hacer múltiples preparativos, disponiendo cada objeto con meticulosidad, como un artista preparando su lienzo. El sótano, con sus paredes de piedra fría y húmeda, parecía el escenario perfecto para sus siniestros planes, un lugar donde el tiempo se detenía y los gritos de dolor resonaban eternamente.
    De noche, de madrugada, ella estaba asomada en la ventana, esperando mi llegada como un depredador acechando a su presa. Cuando me vio de lejos, agarró un trapo y lo roció con un líquido de cristal que contenía cloroformo. Salió al exterior, su silueta imponente se recortaba contra la oscuridad. Me extrañó mucho verla allí parada en la puerta a esas horas. Iba medio borracho y comencé a reírme. No pude evitar la risa cada vez que la veía con su bata gruesa y sus guantes de goma. Ella, sin mediar palabra, se abalanzó sobre mí. Me rodeó por detrás con el guante que agarraba el trapo impregnado completamente en cloroformo. Traté de resistirme y soltarme, pero noté cómo metió su otro guante por detrás de mi pantalón, por mi culo y entre mis muslos, agarrando mis testículos con una fuerza brutal. Creía que me los arrancaba. Os puedo asegurar que sujeto con esa fuerza por los ...
    ... testículos, no os moveríais, haríais lo que os pidiesen. Me quedé inmóvil mientras ella me rodeaba con la otra mano, apretando el trapo tapando mi nariz y boca. Sentí un olor muy fuerte, como alcohol puro. Comencé a marearme sin poder desprenderme del trapo mientras seguía sujeto por los testículos. Me producía un dolor tremendo, estrujando mis huevos de aquella manera.
    Empecé a sentir sueño y, al poco tiempo, casi en el suelo, inconsciente, mientras ella seguía agarrándome de los testículos con el trapo apretado en mi boca. No recuerdo nada de lo que ocurrió después. La oscuridad me envolvió, y lo último que sentí fue el frío y la humedad del sótano, sabiendo que me esperaba algo terrible. 
    
    
    
    
    
    
    
     Estaba desnudo en el sótano, tratando de incorporarme, pero no pude apoyar las manos en el suelo para hacerlo. Noté cómo mis manos estaban atadas a mi espalda; en realidad, eran dos argollas metálicas las que rodeaban mis muñecas, deduje que tenía las manos esposadas. El metal mordía con fuerza mis manos, estaban muy apretadas, se clavaban en mi piel y me hacían daño. Mis pies corrían la misma suerte: estaban atados por unas cuerdas ásperas que mantenían mis tobillos juntos y apretados. Noté cómo algo apretaba mi cuello; llevaba un collar grueso de piel de animal anudado a mi cuello, del cual salía una gruesa cadena anclada a una argolla de la pared que apenas me concedía un metro de movimiento. Estaba completamente encadenado en el sótano de la vieja señora Isabel.
    b ...
«1...345...8»