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FANTASIA DE SECUESTRO CRUEL FEMDOM. PARTE 1.
Fecha: 04/01/2026, Categorías: Dominación / BDSM Tus Relatos Autor: sumisso22, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... Levanté la vista y comprobé cómo ella estaba sentada frente a mí en una silla, observándome. Llevaba su bata y sus guantes de goma mientras me miraba fijamente. "¿Ya has despertado?", preguntó con una calma escalofriante. Continué intentando ponerme en pie o intentar desatarme, pero era imposible. La señora estaba muy tranquila, sentada observándome, sabiendo que no podía escapar de ninguna manera. Las esposas estaban cerradas con llave y el collar de perro anclado a mi cuello con un grueso candado. c. Tras intentar escapar o levantarme y ver que no podía, mi nerviosismo aumentó. Empecé a insultarla y amenazarla, exigiendo que me soltara inmediatamente. Ella suspiró y dijo que tenía la lengua muy afilada y sucia, que iba a enseñarme a estar calladito. Observé cómo se puso de pie frente a mí, abrió su bata mostrando su ropa interior. Llevaba unas medias negras, ligueros negros y un sujetador negros sobre su pesado cuerpo. Se bajó las bragas por las piernas, las agarró con su guante y las hizo un ovillo. Eran grandes sus bragas debido a su tamaño. Se inclinó hacia mí, me agarró por el pelo con el guante, levantando mi cara en el aire. Mis ojos se humedecieron del dolor que sentí al tratarme de aquella manera brutal, tirando de mi pelo. Su otra mano empujó sus bragas dentro de mi boca, comenzando a forzarlas con la yema de su guante para que quedaran profundas dentro de mi boca, casi hasta la garganta. No entraban, eran muy grandes sus bragas, pero ella forzó y presionó para ...
... que entraran. Cuando lo consiguió, inflando mi boca, agarró un rollo de cinta americana gris y comenzó a envolver mi rostro y cabeza con la cinta, dando una y varias vueltas, tensando la cinta, dejándola muy apretada a mi boca y rostro. Sentía una sensación de agonía y asfixia, solo podía respirar por la nariz. Ella rodeó mi boca con múltiples vueltas de cinta mientras continuaba sujetándome por el pelo. "A ver si ahora puedes insultarme", dijo con una sonrisa perversa. Intenté gritar o insultarla, pero solo degusté un sabor fétido de sus bragas. Estaban muy sucias, sabían a orines y restos de caca seca, eran repugnantes, casi me daban arcadas. La sensación de asfixia y humillación era insoportable. Cada intento de respirar profundamente me llenaba los pulmones con el olor rancio y nauseabundo de sus bragas. La cinta americana, tirante y opresiva, me oprimía los labios. Mis ojos, llenos de lágrimas, buscaban desesperadamente una salida, pero solo encontraba la mirada fría y calculadora de Doña Isabel colocando la cinta en mi boca . Sabía que estaba a su merced, completamente indefenso y a su disposición para cualquier cosa que se le ocurriera. Ella se tomó su tiempo, disfrutando de mi incomodidad y mi lucha por respirar. Se movía lentamente, asegurándose de que cada vuelta de cinta estuviera perfectamente ajustada, dejando claro que no había escapatoria. "Te enseñaré a respetarme” dijo con una voz que resonaba en el sótano oscuro y húmedo. "Y te aseguro que cuando termine ...